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jueves, 3 de febrero de 2011

Cosecha de Planetas Para el Kepler

La comunidad astronómica se halla sin duda en un momento revolucionario en el campo de los planetas extrasolares. La NASA ha hecho oficiales nuevos resultados proporcionados por el observatorio Kepler, y entre el gran número de planetas candidatos (aún deben ser confirmados), empiezan a surgir aquellos de tamaño terrestre, y aún mejor, que se hallan a distancias de su estrella compatibles con la existencia de agua líquida en sus superficies, es decir, que podrían ser aptos para algún tipo de vida. El Kepler no está revisando el cielo de forma sistemática, sino sólo una parte pequeña de éste, de modo que el número potencial de planetas en el universo cercano promete ser enorme. Según las últimas noticias, Kepler ha identificado hasta la fecha un total de 1.235 candidatos a planetas extrasolares. De estos, 68 tendrían el tamaño de la Tierra, 288 se denominan súper-Tierras, 662 tienen las dimensiones de Neptuno, 165 de Júpiter y 19 serían mayores que este último. Lo más interesante es que 54 candidatos se hallan en la correspondiente “zona habitable” de su estrella, es decir, pueden tener agua líquida en superficie, y que de éstos, cinco tienen el tamaño de la Tierra, siendo el resto algo mayores o mucho mayores. Estos últimos podrían tener lunas igualmente habitables. La zona habitable tiene una posición variable según el tipo de estrella. Una estrella fría y pequeña tendrá dicha zona muy cerca de ella, y otra muy cálida la tendrá más lejos. Los científicos han detectado asimismo que seis de los candidatos a planetas se encuentran alrededor de una única estrella, Kepler-11, a 2.000 años-luz de nosotros. Son seis planetas que pasan por delante de su estrella (que efectúan tránsitos), y por tanto su sistema podría tener aún más integrantes desconocidos. El trabajo del Kepler, sin embargo, no ha terminado en absoluto. Los resultados hasta la fecha provienen de observaciones realizadas desde el 12 de mayo hasta el 17 de septiembre de 2009, que implicaron la revisión de las 156.000 estrellas del campo de visión disponible, el cual cubre 1/400 del cielo. Unas 170 de las estrellas parecen tener más de un planeta. Los candidatos podrán ahora pasar a ser planetas de pleno derecho si son confirmados por observaciones desde tierra y por otras realizadas por el telescopio espacial Spitzer. (Foto: NASA/Wendy Stenzel)

Kepler

miércoles, 2 de febrero de 2011

El Primer Satélite Geo-IK-2 No Alcanza la Orbita Prevista

El quinto lanzamiento espacial del año podría ser el primero en haber fracasado. Rusia lanzó desde el cosmódromo de Plesetsk, a las 14:00 UTC del 1 de febrero, un cohete Rokot-KM con un satélite militar científico a bordo. Pero el cohete dejó a su carga en una órbita elíptica y no circular, como estaba previsto. Todo parece indicar que la etapa superior Briz-KM no llegó a encenderse de nuevo para llevar al satélite hasta los 1.000 km de altitud programados. El satélite, llamado Geo-IK-2 (11L), se encuentra en una órbita polar, y por el momento no ha contactado con la Tierra. Su objetivo debía ser efectuar tareas de geodesia (análisis de la gravedad terrestre, del ritmo de rotación de la Tierra y de su forma), que ayudarían a entender mejor nuestro planeta, la tectónica de placas y otras características útiles tanto para la ciencia como para los militares. Este primer Geo-IK-2 (14F31) será seguido por un segundo ejemplar dentro de este mismo año. Forma parte de la red Musson-2 y es una sustancial mejora respecto a la serie anterior Geo-IK. Ha sido construido por la compañía SS Reshetnev sobre una plataforma parecida a la del satélite Uragan-M. Dispone de dos paneles solares y pesa unos 1.400 kg. A bordo transporta un altímetro radar SADKO proporcionado por la empresa europea Thales Alenia Space, retrorreflectores láser y receptores GLONASS y GPS. Rusia ha iniciado la investigación, a la espera de poder contactar con el satélite y de que pueda sacarse algo de provecho de él en su precaria órbita actual. (Foto: SS Reshetnev)

jueves, 27 de enero de 2011

¿La Galaxia Más Lejana?

El telescopio espacial Hubble sigue sorprendiéndonos con sus descubrimientos astronómicos. La NASA acaba de anunciar que sus observaciones han permitido identificar un candidato a convertirse en la galaxia más lejana conocida hasta la fecha. Se encontraría a 13.200 millones de años-luz, y la estaríamos viendo cuando el Universo tenía apenas 480 millones de años de edad. El récord anterior pertenecía a una galaxia situada 150 millones de años-luz más cerca. Según la imagen, consistiría en una galaxia compacta de estrellas azules, más bien pequeña (se necesitarían 100 para dar forma a la Vía Láctea), y muy débil. Teniendo en cuenta esto, se llega a la conclusión de que entre 480 y 650 millones de años después del Big Bang, el Universo experimentó un crecimiento dramático en el ritmo de nacimiento de estrellas. La observación se realizó con la Wide Field Camera 3, poco después de ser instalada en el Hubble en mayo de 2009. Los astrónomos han necesitado más de un año para analizar los resultados y efectuar los análisis correspondientes. La fotografía deja claro que la mini galaxia es demasiado joven y pequeña como para tener el aspecto espiral de la nuestra. Sus estrellas debieron haberse formado entre 100 y 200 millones de años antes, a partir de gas atrapado en una región de materia oscura. La nueva protogalaxia sólo es observable en las longitudes de onda infrarrojas más lejanas. Para ir más atrás en el tiempo probablemente se necesitará la participación del sucesor del Hubble, el James Webb Space Telescope (JWST). (Foto: NASA, ESA, G. Illingworth (University of California, Santa Cruz), R. Bouwens (University of California, Santa Cruz, and Leiden University), y el HUDF09 Team))

Hubble

lunes, 24 de enero de 2011

La Mars Express Fotografía Fobos

La sonda europea Mars Express sobrevoló a una distancia de unos 100 kilómetros la luna Fobos de Marte, el pasado 9 de enero. Las imágenes del encuentro han sido ahora difundidas al público, y muestran con gran detalle la superficie del astro. (Foto: ESA/DLR/FU Berlin (G. Neukum))

Mars Express

miércoles, 12 de enero de 2011

El Satélite Planck de la ESA Ofrece Sus Primeros Resultados

El satélite Planck de la Agencia Espacial Europea comienza a ofrecer resultados, algo más de un año después de su lanzamiento. Los nuevos datos, fruto de la colaboración internacional de más de 300 investigadores que incluye a científicos del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), incluyen información de relevancia sobre la radiación de microondas emitida por el Big Bang, la Vía Láctea y otras galaxias. Asimismo, el satélite ha detectado nuevas regiones donde se formarán estrellas, numerosos cúmulos de galaxias y una intrigante emisión de microondas anómala. Los resultados han sido presentados en conferencia de prensa en París. Planck, lanzado el 14 de mayo de 2009, ha realizado dos exploraciones completas de todo el cielo. En su periplo, según explican sus responsables, ha analizado el espectro de la radiación cósmica de microondas o radiación de fondo cósmica. Estas emisiones de energía, presentes por todo el universo, se consideran la principal prueba del modelo que explica el origen del Universo a través de la explosión del Big Bang. Los análisis del satélite de la ESA en este ámbito han permitido identificar nuevas fuentes de emisión de microondas, tanto en la Vía Láctea como en otras múltiples partes del Universo. El satélite también ha obtenido las medidas más precisas disponibles sobre la acumulación de emisión infrarroja producida por todas las galaxias formadas a lo largo de la historia del Universo, lo que se conoce como el Fondo Cósmico Infrarrojo. El estudio de esta radiación permitirá entender mejor la conexión entre materia luminosa y materia oscura, aquella que no emite suficiente radiación para ser observada directamente pero cuya existencia puede inferirse a partir de los efectos gravitacionales que causa en la materia visible, como las estrellas. Asimismo, el satélite de la ESA ha podido localizar nuevos núcleos densos y fríos de gas molecular. Estas nubes de gas son regiones que, tras colapsar, darán lugar a nuevas estrellas en el Universo. Las observaciones de Planck han permitido trazar un nuevo catálogo de estas nubes que incluye alguna de las más frías detectadas hasta la fecha. La mayor parte de ellas se ha identificado en el plano central de la galaxia, pero también se han detectado en regiones alejadas. Por otro lado, el trabajo de Planck ha permitido certificar la existencia de más de 180 cúmulos de galaxias, un tipo de estructura cósmica formada por cientos o miles de galaxias. El hallazgo ha sido posible gracias al efecto Sunyaev-Zeldovich, un fenómeno de interacción de alta energía de la radiación de microondas con los electrones libres del medio interno del cúmulo. “Muchos de estos cúmulos ya eran conocidos, pero algunos han sido identificados por primera vez por su señal en microondas y confirmados con observaciones ópticas que hemos realizado en el telescopio IAC80 del Observatorio del Teide” afirma José Alberto Rubiño, investigador Ramón y Cajal del IAC y científico del consorcio Planck. Uno de los resultados más destacados del satélite Planck es la detección de una intrigante emisión anómala de microondas en varias regiones de la Vía Láctea, entre ellas el complejo de formación estelar de Perseo, uno de los más cercanos al Sol. Las observaciones de Planck confirman la existencia del este particular fenómeno, detectado por primera vez hace cinco años por el experimento español COSMOSOMAS. “Ahora, tenemos la enorme satisfacción de ver cómo las medidas del satélite Planck confirman rotundamente lo que descubrimos con nuestro sencillo experimento desde el Observatorio del Teide”, afirma Rafael Rebolo, co-investigador del satélite Planck y profesor de Investigación del CSIC en el IAC, que dirigió el experimento COSMOSOMAS. ¿Qué provoca esta emisión anómala? Su origen se atribuye a moléculas carbonáceas que girarían en el medio interestelar a razón de miles de millones de vueltas por segundo produciendo emisión dipolar eléctrica. Las medidas del satélite despejan cualquier duda sobre la existencia de esta emisión anómala, pero queda por establecer su naturaleza definitiva. El IAC ha contribuido a la misión Planck con varias aportaciones. Entre ellas, cabe destacar el REBA (Radiometer Electonics Box) del instrumento LFI (Low Frequency Instrument). El IAC es responsable del desarrollo de su hardware, en colaboración con la empresa española CRISA, así como del software de control y procesado de datos, ideado íntegramente por el equipo de ingeniería de software del IAC. (IAC) (Foto: ESA - S. Corvaja)

Planck

martes, 11 de enero de 2011

Algunas Tormentas Lanzan Antimateria al Espacio

Gracias al telescopio Fermi de la NASA, sensible a los rayos gamma, la NASA ha descubierto un fenómeno desconocido hasta la fecha. Algunas tormentas que se desarrollan en la atmósfera producen partículas de antimateria que huyen al espacio. Las tormentas, y específicamente su aparato eléctrico, pueden ocasionar estallidos de rayos gamma (TGF), detectados por el Fermi, los cuales forman a su vez las partículas de antimateria. Se ha calculado que cada día ocurren unos 500 TGFs en todo el mundo, sin que apenas ninguno sea detectado. Gracias a las mediciones del instrumento GBM del Fermi, los científicos ahora saben que las tormentas pueden generar rayos de partículas de antimateria. Los especialistas habían sospechado de la existencia de TGFs en la cúspide de las tormentas, donde se producen campos eléctricos fuertes. Cuando estos campos son lo bastante intensos, lanzan una avalancha de electrones hacia arriba a velocidades cercanas a la de la luz. Al chocar contra las moléculas de aire, se generan rayos gamma (el TGF). Ahora se sabe que la energía de los rayos gamma se transforma en parejas de partículas electrón-positrón, que se alejan hacia el espacio. Estas partículas son las que ha detectado el Fermi, el cual ha determinado que todos los TGFs emiten rayos de este tipo. Cuando un electrón se encuentra con un positrón, se autodestruyen, lanzando rayos gamma con energías de hasta 511.000 electronvoltios. (Foto: GSFC)

Fermi

El Planeta Más Pequeño Descubierto Hasta la Fecha

La cosecha de planetas descubiertos por la misión Kepler sigue ampliándose y ahora la NASA ha anunciado que ésta ha detectado su primer planeta rocoso, el cual han bautizado como Kepler-10b. Aunque es hasta 4,6 veces más masivo que la Tierra, su tamaño no es mucho mayor (1,4 veces), y por tanto, es el planeta más pequeño encontrado nunca fuera del sistema solar. El observatorio acumuló ocho meses de datos para llegar a las conclusiones precedentes (mayo de 2009 a principios de enero de 2010). A pesar de todo, Kepler-10b es un astro infernal, pues orbita 20 veces más cerca que Mercurio respecto al Sol, tardando sólo 0,84 días en dar una vuelta alrededor de su estrella. Está tan próximo a ella que su superficie debe consistir en roca fundida. Es decir, aunque es rocoso, no se halla en la zona habitable y por tanto no se parece realmente al nuestro. Lo importante aquí es que el Kepler es capaz de detectar planetas tan pequeños, y puede ser cuestión de tiempo que encuentre alguno semejante a la Tierra. (Foto: NASA)

Kepler

jueves, 30 de diciembre de 2010

Hace 50 Años (90): Explorer S-56

Después de los primeros satélites-globo inflables llamados Beacon, la NASA se planteó continuar con este tipo de vehículos para estudios geodésicos. Comprometidos todos los lanzadores de la serie Juno-II, la agencia asignó el nuevo cohete Scout para el envío de algunos de ellos al espacio, en el marco del histórico programa Explorer. Aún en período de desarrollo, el Scout también precisaba de cargas útiles que ocasionaran una mínima interferencia, y los satélites-globo, pasivos, resultaron ser una solución ideal. Este tipo de satélites, como los Echo, poseen una radiobaliza para facilitar su localización por parte de las estaciones terrestres. Dicha radiobaliza es alimentada por baterías de níquel-cadmio, instaladas en el interior y unidas a cuatro grupos de células solares (posicionadas en el exterior de la superficie del globo). El satélite Explorer S-56 tiene 3,66 metros de diámetro y está fabricado con cuatro capas alternas de mylar y aluminio. Para mantener la temperatura interna, impidiendo que ésta perjudique el funcionamiento de la electrónica de la radiobaliza, el exterior ha sido pintado con pequeños círculos blancos. Para el inflado, se utilizará una botella de nitrógeno. La esfera ha sido construida por la empresa G.T. Schjeldahl, supervisada por el Langley Research Center y el Goddard Space Flight Center. Su lanzamiento desde la base de Wallops, sin embargo, fracasa estrepitosamente el 4 de diciembre de 1960 cuando la segunda etapa Castor-1A del cohete Scout no entra en funcionamiento. El error se produce durante la fase de preparación para el encendido. (Foto: NASA)
-Hora de Lanzamiento: 21:14 UTC
-Zona de Lanzamiento: Wallops Island LA3
-Nombre de la Carga Util: Explorer S-56 (Air Density-A)
-Masa al despegue: 36,3 kg.
-Organización Responsable: NASA/LaRC/GSFC (EEUU)
-Lanzador: Scout X-1 (ST-3)
Estamos ante el primer intento orbital del vector Scout X-1, equipado únicamente con motores de propulsión sólida y pensado para sustituir a los ya viejos Juno-I y Juno-II a un bajo precio. La configuración de esta versión inicial, construida por la compañía LTV, utiliza una primera etapa Algol-1B (de Aerojet, más adelante Algol-1C), de 48.022 kg de empuje, una segunda Castor-1A (Thiokol XM-33E5), de 29.164 kg de empuje, una tercera Antares-1A (ABL X-254), de 6.169 kg de empuje, y una cuarta Altair-1A (ABL X-248), de 1.406 kg de empuje. Esta configuración permite satelizar unos 56 kg en órbita baja. Con una masa total al despegue de 16.240 kg, el Scout X-1 mide 1 metro de diámetro máximo y una altura de 25 metros.

martes, 14 de diciembre de 2010

La Voyager-1 Se Acerca al Final del Sistema Solar

En su viaje interestelar, las sondas Voyager siguen midiendo constantemente su entorno y buscando cambios que nos den pistas sobre dónde llega la influencia de nuestro Sol. Ahora, después de 33 años de viaje, la Voyager-1 ha alcanzado una zona del espacio donde no se detecta ya un movimiento hacia el exterior del viento solar. En otras palabras, la velocidad del caliente gas ionizado (plasma) que procede de nuestra estrella ha descendido hasta cero. Según los astrofísicos, eso podría ser debido a que la presión de otro viento, en este caso interestelar, es ya en esta región más fuerte que el solar, lo que impide el avance de este último. El viento interestelar es aquel que predomina en el espacio entre las estrellas. Aunque es posible que su frente sea variable, resulta claro que la Voyager-1 de acerca cada vez más a dicho espacio interestelar, y por tanto a la zona donde el Sol pierde su influencia. Es decir, la Voyager-1 estaría a punto de dejar definitivamente el sistema solar. La sonda utiliza su sensor Low-Energy Charged Particle Instrument para deducir la velocidad del viento solar. En junio, a 16.960 millones de kilómetros del Sol, la velocidad de las partículas cargadas que golpeaban al vehículo coincidió por primera vez con la velocidad de la propia nave. Después de cuatro meses más de mediciones, la velocidad hacia el exterior del viento solar ha continuado siendo cero. La Voyager-1, sin embargo, aún no ha entrado del todo en el medio interestelar. Eso ocurrirá cuando baje la densidad de las partículas calientes y aumente la de las partículas frías. Eso podría ocurrir dentro de unos 4 años, según los modelos actuales. Mientras, la Voyager-2 sigue una ruta diferente y más lenta, por lo que aún tiene que encontrarse con el mismo fenómeno. (Foto: NASA/JPL-Caltech)

Voyager

lunes, 6 de diciembre de 2010

La NASA Busca un Organismo Que Dirija la Ciencia Americana en la ISS

La NASA está buscando una organización que se ocupe de gestionar la explotación científica del segmento estadounidense de la estación espacial internacional. Dicho segmento está considerado desde 2005 como laboratorio nacional, y ahora se pretende que sea un órgano externo el que dirija su uso científico, abriendo las puertas a otras agencias, instituciones académicas e incluso empresas privadas. Se quiere así maximizar el beneficio científico de dichas instalaciones, teniendo en cuenta las necesidades de la investigación del país. La nueva organización no tendrá ánimo de lucro. (Foto: NASA)

NSPIRES

lunes, 22 de noviembre de 2010

Un Cohete Minotaur-IV Parte desde Alaska

Un nuevo lanzamiento en ruta inclinada desde la base de Kodiak, en Alaska, colocó en órbita el 20 de noviembre a 8 cargas útiles. El cohete Minotaur-IV utilizado despegó a las 01:25 UTC, en el marco de una misión científico-militar (STP-S26). Los cuatro primeros motores de propergoles sólidos del vector llevaron a los satélites hasta una órbita baja de unos 660 km, donde fueron liberados. El siguiente paso fue poner en marcha, en dos ocasiones, una etapa superior HAPS, que se ocupó de demostrar la colocación en órbitas distintas a diferentes cargas. En esta ocasión sólo liberó, a unos 1.200 km de altitud, a dos vehículos simulados (S26 Ballast A y B), antes de finalizar su misión. En cuanto a los satélites funcionales, el STPSat-2 pertenece a la larga serie de vehículos experimentales de la US Air Force, pensados para probar diversas tecnologías en el espacio. El STPSat-2 utiliza una plataforma Astro-200 de la compañía AeroAstro, sobre la que trabajó Ball Aerospace para instalar dos experimentos, el SPEX (Space Phenomenology Experiment) y el ODTML (Ocean Data Telemetry MicroSatLink). El primero estudiará la funcionalidad de determinadas sensores en el ambiente espacial, y el segundo probará la transmisión de datos desde la superficie de la Tierra hasta los usuarios. El STPSat-2 pesó unos 180 kg, está equipado con tres paneles solares y su misión durará aproximadamente un año. Otro satélite lanzado durante este vuelo fue el FalconSAT-5, un microsatélite ideado para transportar cuatro experimentos de física de la U.S. Air Force Academy. Pesó unos 161 kg y estudiará la ionosfera y el plasma atmosférico. En cuanto a los Fastrac-1 y 2, se trata de una pareja de nanosatélites (15 kg cada uno) que ensayará el uso de vehículos volando en formación. Ha sido construida por alumnos de la University of Texas at Austin para el Air Force Research Laboratory. Inicialmente, los Fastrac estarán juntos, y posteriormente se separarán entre sí. Uno de ellos probará un nuevo sistema de propulsión y el otro un sistema de navegación por GPS. La University of Texas patrocina el FASTSAT-HSV (Fast Affordable Science and Technology Satellite - Huntsville), cuyo objetivo es ensayar tecnologías espaciales de bajo coste, entre ellas un sistema de despliegue de cargas secundarias, que en este caso estará protagonizado por la vela solar Nanosail-D2. El FASTSAT-HSV ha sido construido por la propia NASA y contiene además experimentos para analizar la atmósfera y la ionosfera. Una semana después del lanzamiento, eyectará la vela solar, también de la NASA, que tendrá un diámetro de 3 metros. Esta última, con sólo un peso de 4 kg, tendrá una superficie de 10 metros cuadrados y probará esta tecnología para su uso futuro como forma de reducir la cantidad de escombros orbitales. Las dos últimas cargas de la misión fueron el RAX y el O/OREOS. El RAX, o Radio Aurora Explorer, pesa sólo 3 kg y es un Cubesat patrocinado por la NSF y construido por la University of Michigan para estudiar las auroras. Transporta un receptor para captar ondas de radar enviadas desde la superficie. El O/OREOS es otro vehículo de la NASA, de 5 kg de peso, para investigar la influencia de la ingravidez y la radiación ultravioleta sobre los microbios y la materia orgánica. El coste total de los satélites fue de unos 120 millones de dólares, a los que se suman los 50 millones del cohete, que aprovecha motores de misiles desactivados. (Foto: OSC)

OSC

viernes, 19 de noviembre de 2010

La EPOXI Fotografía "Nieve Cometaria"

Si bien aún queda mucho material que examinar, en particular las imágenes en alta resolución tomadas durante el sobrevuelo, los científicos ya se muestran enormemente complacidos por los resultados de la reciente visita de la sonda EPOXI junto al cometa Hartley-2. Las fotografías disponibles, una vez analizadas, son muy claras y permiten identificar partículas y “nieve cometaria” surgiendo del astro. La citada “tormenta de nieve” tiene su origen en chorros de dióxido de carbono que disparan toneladas de partículas, en algunos casos del tamaño de pelotas de golf e incluso de baloncesto. En otra zona, es vapor de agua lo que los científicos han visto surgir de la superficie del cometa. Hay que resaltar que nunca anteriormente se habían visto pedazos individuales de hielo siendo expulsados o alrededor de un cometa, lo que sugiere que el Hartley-2 es un poco diferente a otros como el Tempel-1. Según las imágenes, las áreas suaves o rugosas del cometa responden de manera diferente a la acción solar, desarrollando mecanismos también distintos por los cuales el agua escapa de su interior. Algunas de las partículas (en nueve ocasiones al menos) golpearon a la EPOXI durante el sobrevuelo. Su masa, sin embargo, era inferior a la de un copo de nieve, y parece que no dañaron el vehículo. (Foto: NASA/JPL-Caltech/UMD)

EPOXI

miércoles, 17 de noviembre de 2010

La Hayabusa Capturó Muestras del Asteroide Itokawa

Aunque sus mecanismos de captura de muestras no pudieron actuar adecuadamente, la sonda japonesa Hayabusa tocó la superficie del asteroide Itokawa, y algunas partículas de polvo de esta última se pegaron a su contenedor. Esto es lo que ha confirmado ahora la agencia JAXA, tras un análisis concienzudo de varios meses, que ha implicado observar mediante un microscopio electrónico SEM las muestras extraídas de la cápsula de retorno. La Hayabusa, pues, ha tenido éxito en uno de sus principales objetivos, traer a la Tierra muestras del citado asteroide. Las partículas presentes en la zona de captura “A” fueron extraídas con una espátula especial, que permitió su posterior examen. Los científicos debían discernir si se trataba de partículas del Itokawa o simple contaminación tras el aterrizaje. El análisis visual y químico de 1.500 de dichas partículas sugiere que se trata de partículas “rocosas”, y que la mayoría son, efectivamente, del asteroide, es decir, de origen extraterrestre. Son casi todas partículas de menos de 10 micrómetros, lo que ha dificultado su manipulación, pero los científicos japoneses han logrado diseñar herramientas adecuadas para trasladarlas y someterlas a análisis aún más profundos. Por el momento, se ha determinado que las partículas son del Itokawa en base a su contenido químico, que coincide con el de un tipo particular y conocido de meteoritos y no a ninguna roca terrestre documentada. (Foto: JAXA)

Hayabusa

jueves, 11 de noviembre de 2010

China Podría Enviar Hombres a la Luna a Partir de 2025

Long Lehao, el ingeniero jefe del programa tripulado chino, ha anunciado que su país podría enviar a dos o tres astronautas a la superficie lunar hacia 2025. El destino exacto podría ser el polo sur de nuestro satélite. El ingeniero cree que el poder económico y la capacidad técnica de China en estos momentos ya supera a los que tenían los Estados Unidos durante el inicio del programa Apolo, por lo que no debería haber ningún tipo de impedimento real para que una iniciativa así pudiera llevarse a cabo. Otro ingeniero, en este caso responsable del programa lunar no tripulado, Ouyang Ziyuan, ha manifestado que China podría estar lista para enviar hombres a la Luna en 2020. De una manera o de otra, ante la necesidad de desarrollar un cohete lo bastante grande para la empresa, no se espera que el alunizaje de astronautas chinos ocurra antes del período que va de 2025 a 2030. Hasta entonces, se continuará investigando nuestro satélite mediante medios automáticos, buscando lugares apropiados para futuros aterrizajes, capturando muestras para traerlas a la Tierra, etc. La actual sonda china en órbita alrededor de la Luna, la Chang’e-2, sigue operando con normalidad, y la dirección de su programa ha mostrado recientemente al público las primeras imágenes obtenidas. Ante ellas, su misión ya puede considerarse un éxito. (Foto: CNSA)

Imágenes Chang'e-2

viernes, 5 de noviembre de 2010

La EPOXI Fotografía el Cometa Hartley-2

Puntual a su cita, la sonda EPOXI sobrevoló el 4 de noviembre el pequeño cometa Hartley-2, de quien obtuvo una serie de fantásticas fotografías que ayudarán a los científicos a saber más sobre estos astros. La EPOXI es en realidad la Deep Impact, que tiempo atrás (2005) ya visitó otro cometa y lanzó hacia él una sonda de impacto contra su superficie, para analizar el material “fresco” de su subsuelo. Finalizada su misión, y teniendo en cuenta que sus instrumentos seguían operativos, la NASA buscó otro objetivo que quedara a su alcance en su ruta alrededor del Sol y que permitiera sacar aún más provecho de la nave. El resultado de la búsqueda fue el Hartley-2, un cometa de pequeñas dimensiones y aspecto de cacahuete, el cual ha sobrevolado ahora a unos 700 km de distancia. El encuentro se llevó a cabo perfectamente, y poco después de éste la nave envió el primer paquete de fotografías, cinco imágenes obtenidas con la cámara de media resolución, que mostraban claramente el astro y los chorros de polvo y gas saliendo de su superficie. Durante las dos próximas semanas, el EPOXI continuará enviando los datos almacenados a bordo, incluyendo las fotografías de alta resolución conseguidas con otra cámara, cuyo tamaño precisará de más tiempo de transmisión. De una manera o de otra, los científicos ya están felices por los resultados que se han conseguido. La EPOXI nos muestra un cometa cuyo volumen es 100 veces inferior al del Tempel 1, el protagonista del encuentro anterior de la Deep Impact. El Hartley-2 se hallaba a unos 21 millones de kilómetros de la Tierra durante la visita del EPOXI, lo bastante cerca del Sol como para mostrar actividad. La sonda pasó cerca de él a las 14:01 UTC, después de iniciar una sesión fotográfica que se prolongará durante algún tiempo, mientras el cometa esté a la vista. Después de esta fase, durante la cual la EPOXI transmitía lentamente a través de su antena de baja ganancia, la nave se reorientó y contactó con la Tierra con su antena de alta ganancia, permitiendo enviar la telemetría esencial de ingeniería y las primeras fotografías, obtenidas con una periodicidad de 11 segundos. De ello se desprendió que la nave no había sufrido daños en las cercanías del cometa. (Foto: NASA/JPL-Caltech/UMD)

EPOXI

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Hace 50 Años (85): Explorer-8

El próximo satélite científico de la serie Explorer estará dedicado a los estudios ionosféricos. Construido por el Marshall Space Flight Center pero controlado por el Goddard Spaceflight Center, consiste en dos conos truncados unidos por sus bases, de 0,76 por 0,76 metros. Alimentado por baterías de mercurio, intentará realizar medidas de la densidad y la temperatura de los electrones, la concentración iónica y su masa, así como de la población de micrometeoritos en una región situada entre los 400 y los 1.600 km de la superficie terrestre. Su vida útil queda estimada en unos 54 días, hasta el agotamiento de las baterías. No se incluyen células solares para evitar que éstas influyan en los resultados de los experimentos. El instrumental situado a bordo consiste en una sonda de impedancia, trampas de iones, un medidor de campos eléctricos, un detector de micrometeoritos, micrófonos para revelar a estos últimos, etc. Todos los instrumentos han sido construidos por científicos del Goddard SFC. El lanzamiento del Explorer-8 se lleva a cabo sin dificultades el 3 de noviembre de 1960, y éste empieza a trabajar de inmediato. Lo hará hasta el 27 de diciembre, cuando las baterías dejan de suministrar electricidad. Con él, los científicos descubren varias capas de helio en la alta atmósfera de la Tierra, y también se mide el flujo de meteoritos. Nuestro conocimiento sobre la ionosfera, asimismo, realiza un gran paso adelante con esta misión. Por ejemplo, el avance del vehículo a través de la ionosfera produce a su alrededor una nube de partículas ionizadas positivamente, atraídas por el potencial negativo de la nave. (Fotos: NASA)
-Número de Lanzamiento COSPAR: 1960-Xi 1
-Número SSC: 00060
-Hora de Lanzamiento: 05:23:10 UTC
-Zona de Lanzamiento: Cabo Cañaveral LC26B
-Nombre de la Carga Util: Explorer-8 (NASA S-30)
-Masa al despegue: 40,88 kg.
-Organización Responsable: NASA/GSFC (EEUU)
-Lanzador: Juno-II (AM-19D)
-Orbita Inicial: 417 por 2.288 km, inclinación 50 grados, período 112,7 minutos

viernes, 22 de octubre de 2010

Materiales Utiles en la Luna

Los científicos que trabajan en los programas lunares LCROSS y LRO de la NASA han concluido que, además de hielo de agua, la Luna contiene otros materiales de interés. La misión LCROSS, que propició dos impactos contra el cráter Cabeus, el 9 de octubre de 2009, levantó escombros que fueron analizados químicamente. Dicho cráter se halla en uno de los polos y está permanentemente en sombras. Restos de los impactos se elevaron hasta una altitud de unos 16 km por encima de su borde, y ello permitió su observación. En concreto, se encontraron cristales de hielo de agua pura, lo que sugiere que ésta fue llevada hasta la Luna por cometas y asteroides. Aparte del vapor de agua (agua vaporizada por los impactos), se detectaron otras sustancias volátiles, como el metano, el amoniaco, el CO2 y el CO. Los instrumentos encontraron asimismo cantidades relativamente grandes de metales ligeros, como sodio, mercurio y quizá plata. Su mezcla con agua sugiere que son los restos del choque de un cometa del pasado. Los científicos averiguaron también que el agua no está distribuida de forma uniforme, en trampas frías sumidas en sombras, sino en pequeñas acumulaciones algunas de las cuales se hallan fuera de las áreas sombreadas. (Foto: NASA)

LRO
LCROSS

lunes, 11 de octubre de 2010

La Hayabusa Probablemente Trajo Partículas del Asteroide Itokawa

Las posibilidades de que la cápsula de la sonda japonesa Hayabusa hayan efectivamente traído polvo procedente del asteroide Itokawa parecen cada vez más altas. Aunque aún no se ha hecho un anuncio oficial de la cuestión, el estudio concienzudo de las partículas encontradas en el contenedor, examinadas con un microscopio electrónico, parece sugerir que éstas no son todas de origen terrestre (en forma de contaminación), sino que, aunque el sistema de captura de muestras falló, algunas corresponden a polvo de la superficie del asteroide, que entró en contacto con la sonda brevemente. Son partículas con un diámetro inferior a 0,001 milímetros, cuya presencia está clara, pero cuyo origen hay que verificar por todos los medios posibles. Dichas partículas fueron extraídas de las paredes del contenedor en la cápsula, con gran dificultad, debido a su finísima estructura. Con paciencia, los científicos han ido distinguiendo las partículas terrestres de las extraterrestres, en base a sus características. Estas últimas serán después examinadas en un sincrotrón para averiguar su composición exacta. (Foto: JAXA)

JAXA

jueves, 7 de octubre de 2010

El Observatorio WMAP Finaliza Su Trabajo

La misión WMAP de la NASA ha finalizado, tras nueve años de funcionamiento, su revisión profunda del cielo. Ha levantado un mapa del fondo cósmico de microondas, la luz más antigua que llega hasta nosotros, cuando el Cosmos tenía sólo 380.000 años de antigüedad. El WMAP, lanzado el 30 de junio de 2001, fue diseñado para ofrecer un mapa de las diferencias de temperatura de dicho fondo de microondas, que supusiera un paso adelante respecto a lo conseguido en 1992 por el satélite COBE. Para ello, fue situado en el punto de Lagrange L2, la primera nave en aprovechar dicha posición, a unos 1,5 millones de kilómetros de distancia. Gracias a sus observaciones, ahora sabemos que el Universo tiene 13.750 millones de años, con un error de sólo un 1 por ciento. También ha permitido llegar a la conclusión de que los átomos normales dan forma a sólo el 4,6 por ciento del universo, y que el resto corresponde a la materia oscura (23,3 por ciento) y a la energía oscura (72,1 por ciento). (Foto: NASA / WMAP Science Team)

WMAP

miércoles, 6 de octubre de 2010

Imágenes del Objetivo de la EPOXI

El cometa Hartley 2, hacia el cual se dirige la sonda EPOXI de la NASA, fue fotografiado el 10 de mayo por otro ingenio de la agencia, el telescopio espacial WISE. La EPOXI sobrevolará dicho cometa el próximo mes de noviembre, y los astrónomos han empezado a hacer un seguimiento del astro para facilitar su misión de sobrevuelo. Las imágenes del observatorio WISE, tomadas en el infrarrojo, complementan a las que tomará la propia sonda en el visible y el infrarrojo cercano. Por otro lado, el WISE nos muestra el cometa en su conjunto, gracias a su cámara de ancho campo, mientras que la EPOXI fotografiará zonas más concretas del objeto. Las fotografías obtenidas por el Hubble y por el mismo WISE están sirviendo para determinar el tamaño del núcleo del cometa, así como las dimensiones de las partículas de polvo que lo envuelven. Los astrónomos tendrán entonces un punto de vista adicional para compararlo con lo que nos descubra la EPOXI el próximo 4 de noviembre. El Hartley 2, descubierto en 1986, habrá pasado por su punto de acercamiento máximo respecto a la Tierra el 20 de octubre, momento en que será visible a ojo desnudo en la constelación de Perseo. (Foto: NASA)

WISE