notesp

jueves, 27 de noviembre de 2008

Informe ISS/STS-126

Los controladores rusos consiguieron finalmente resolver el problema de la antena del sistema Kurs que no se había abierto en la nueva nave de carga Progress, de modo que Yury Lonchakov no deberá en principio tener que ocuparse de acoplar el vehículo de forma manual al complejo internacional. A pesar de todo, el cosmonauta estará pendiente de la maniobra, por si es necesaria su intervención con el sistema TORU.
Paralelamente a estos acontecimientos, los astronautas de la estación afrontaban sus últimas horas a bordo de la ISS. Don Pettit y Shane Kimbrough emplearon el brazo robótico Canadarm-2 para separar el módulo Leonardo, cuya escotilla había sido previamente cerrada, y llevarlo hasta la bodega del transbordador Endeavour (22:52 UTC, 26 de noviembre).
Heidemarie Stefanyshyn-Piper, por su parte, trasladó al Endeavour los equipos que se habían empleado durante las cuatro salidas extravehiculares de la misión. Sandra Magnus trabajó en el sistema de reciclaje de agua, optimizando su funcionamiento y obteniendo nuevas muestras para su análisis, antes de volver a apagarlo. En el módulo Zvezda, Mike Fincke y Yury Lonchakov practicaron el acoplamiento manual de naves Progress con el mencionado sistema TORU.
Todos los astronautas celebraron el tradicional Día de Acción de Gracias, con un plan de trabajo menos cargado de lo habitual. Cenaron de forma conjunta, devorando un menú exquisito. Todo quedó a punto para la despedida del jueves, y la separación del Endeavour el viernes 28 de noviembre. (Foto: NASA TV)


miércoles, 26 de noviembre de 2008

Informe ISS

Rusia lanzó el 26 de noviembre al espacio una nueva variante de su nave de transporte de carga Progress. La Progress M-01M despegó desde Baikonur a las 12:38 UTC, a bordo de un cohete Soyuz-U, en el marco de la misión ISS-31P. Como es habitual, el vehículo transportaba comida, combustible y otros suministros para los tripulantes de la estación espacial internacional, incluidos algunos presentes para las próximas festividades navideñas. La diferencia entre este modelo y los inmediatamente anteriores radica en la presencia de un sistema de control informático muy mejorado, digital, nuevos acelerómetros y un equipo de telemetría más compacto, todo lo cual los ingenieros instalarán más adelante en las cápsulas tripuladas Soyuz. El resultado es un sistema con menor peso (que puede aprovecharse para llevar más carga) y más fiable.
La cosmonave fue colocada en una órbita baja por su cohete portador, del que se separó unos 9 minutos después del despegue. A continuación, se abrieron los paneles solares y los demás apéndices, aunque la telemetría indicó que una de las antenas del sistema de acoplamiento automático Kurs no se había desplegado como estaba previsto. Un par de antenas de este tipo se emplean durante la fase final de acercamiento a la estación orbital. Los controladores examinarían la telemetría para averiguar qué había ocurrido exactamente. En todo caso, el acoplamiento no está previsto hasta el domingo 30 de noviembre, tras la salida y regreso del transbordador Endeavour. Entonces, la Progress intentará unirse al módulo Pirs, con el cosmonauta Lonchakov pendiente de un sistema de control remoto (TORU) que utilizará si el método automático no actúa correctamente. De hecho, lo más probable es que el sistema Kurs lleve a la nave hasta 20 metros de distancia, y que, evitando el uso de las antenas que han fallado, sea Lonchakov quien lleve a cabo la conexión definitiva. Una vez unida a la ISS, los astronautas abrirán las escotillas de la Progress e iniciarán la descarga de parte de las 2,7 toneladas de suministros que trae a bordo.
Su antecesora, la Progress 30P, continúa en una órbita independiente efectuando experimentos geofísicos, y no reentrará hasta el 7 de diciembre. La 31P, de hecho, cuando sea separada de la estación, podría también pasar algún tiempo volando en solitario para realizar pruebas con los nuevos sistemas de navegación. (Foto: Energia)


La ESA Diseña Su Futuro en La Haya

La Reunión Ministerial de la Agencia Espacial Europea, celebrada en La Haya (Holanda), entre los días 25 y 26 de noviembre, ha servido para dar apoyo a la Política Espacial Europea establecida en 2007. Los representantes de los 18 estados miembros de la ESA, más Canadá, han examinado la estrategia futura y han identificado las prioridades del programa espacial del Viejo Continente, aceptando también el comienzo de algunas nuevas iniciativas. Por otro lado, durante la reunión se ha delimitado el futuro de la agencia, cuáles deben ser los niveles financieros que los estados deben aportar para el mantenimiento del centro espacial en Kourou, y las bases económicas para las actividades básicas del período 2009-2013. Se han abierto “suscripciones” para que los países puedan contribuir a programas diversos, como la evolución del cohete Ariane-5, el desarrollo de la tercera generación del sistema Meteosat, la explotación de la estación espacial internacional, la exploración de Marte, mejoras en el programa de navegación Galileo, estudios para el European Data Relay System, etc. (Foto: ESA - A. Le Floc'h)


Informe ISS/STS-126

El martes 25 de noviembre estuvo dedicado básicamente a la transferencia de equipos, materiales y resultados de la estación al Endeavour, es decir, todo aquello que debería ser llevado a la Tierra. Los suministros traídos por el transbordador ya habían sido en su totalidad trasladados al complejo orbital. Los astronautas, además, recibieron dos buenas noticias al comenzar el día. Por un lado, la articulación SARJ de estribor, inactiva durante más de un año, volvía a rotar sin dificultades, permitiendo a los paneles solares de ese lado seguir el Sol en el cielo de manera automática. La prueba se efectuó durante dos órbitas, y demostró que las reparaciones habían tenido éxito. De todas maneras los resultados deberán ser analizados en tierra durante las próximas semanas, y se efectuarán seguramente otros ensayos. Por otro lado, el equipo dedicado al procesado de la orina había completado su segundo período de funcionamiento. Recordemos que el dispositivo se había apagado cuatro veces en pruebas anteriores, por problemas de vibraciones. El martes, el llamado UPA funcionó durante cinco horas. Tras dos más de inactividad para permitir su enfriamiento, se efectuó un segundo ensayo, también exitoso.
Durante el día, los astronautas sometieron al UPA a un tercer período de funcionamiento. Ya que todo se desarrolló como se esperaba, el control de tierra autorizó a la tripulación a dejar en la estación a dicho equipo, y no llevarlo a casa para ser reparado. Lo que sí se llevarían a nuestro planeta serían las muestras de agua reciclada, para su análisis en los laboratorios. El sistema continuará produciendo muestras durante los próximos meses, hasta que se certifique totalmente que el agua puede ser consumida por humanos.
Mientras, todo quedaba a punto para el cierre de la escotilla del módulo logístico Leonardo, que sería desacoplado y trasladado a la bodega del Endeavour el miércoles. (Foto: NASA)


Luz Verde Para el Futuro Hispasat (AG1)

La Agencia Espacial Europea y las empresas OHB- System AG (Alemania) e Hispasat SA (España), firmaron el 20 de noviembre los contratos para el programa Small GEO. El objetivo de este proyecto tecnológico es desarrollar una plataforma geoestacionaria de pequeñas dimensiones, multifuncional, que permita a la industria europea tener un papel en el sector de las comunicaciones comerciales para este tipo de vehículos. La iniciativa, que forma parte del programa ARTES-11, supondrá primero el desarrollo de una Small Geostationary Platform, capaz de dar servicio a una carga útil de hasta 300 kg y de proporcionar hasta 3 kW de potencia eléctrica y una vida útil de 15 años. Después, se construirá el Small Geostationary Satellite, un primer vehículo de demostración. OHB-System AG y un consorcio de compañías asociadas (Tesat, Swedish Space Corporation, Oerlikon y LuxSpace), diseñarán la plataforma y la comercializarán. Hispasat, por su parte, se ocupará de la misión propiamente dicha, como operador de la carga útil. El satélite se llamará pues Hispasat (AG1), y será lanzado en 2012, dando servicio a España, Portugal, Islas Canarias y Sudamérica. Para ello empleará 24 repetidores en banda Ku y 3 en banda Ka. Las empresas españolas (Thales Alenia Space España, EADS CASA) se encargarán de la carga adicional REDSAT. (Foto: ESA - P.Carril)


martes, 25 de noviembre de 2008

La NASA Lanzará la Juno Hacia Júpiter

La NASA ha aprobado el inicio oficial del próximo proyecto de exploración de Júpiter. Tras el éxito de la Galileo, hace varios años, la agencia pondrá en marcha ahora una misión llamada Juno, la cual será colocada en órbita polar muy elíptica, alrededor del planeta gigante, con el objetivo de comprender mejor su formación, evolución y estructura. Según los planes actuales, la Juno despegaría en agosto de 2011 a bordo de un cohete Atlas, y llegaría a su destino en 2016. Su tarea será girar alrededor de Júpiter durante un año (32 órbitas), sobrevolando la superficie nubosa a una distancia mínima de 5.000 kilómetros. El verdadero reto será de ingeniería, ya que será la primera sonda equipada con paneles solares diseñada para trabajar a tanta distancia del Sol. Sus antecesoras han utilizado siempre generadores de radioisótopos. A bordo viajarán una cámara y nueve instrumentos científicos, pensados para observar lo que se oculta tras las nubes jovianas. Entre otros aspectos, se intentará investigar si Júpiter tiene un núcleo helado de roca, su campo magnético, su gravedad, sus nubes de amoníaco y de agua a gran profundidad, y sus auroras boreales. (Foto: NASA)


Informe ISS/STS-126

La NASA decidió el 24 de noviembre extender un día más la misión del transbordador Endeavour junto a la estación espacial internacional. Esto proporcionaría más tiempo para la resolución de los problemas que han dificultado la puesta en marcha del sistema de reciclaje de agua. El aterrizaje quedó así programado para el domingo.
Mike Fincke trabajó duramente en el dispositivo que realiza el procesado de la orina (UPA), sujetando mejor la sección de destilado para reducir al máximo las vibraciones. Cuando se activó otra vez la unidad, funcionó aparentemente bien, aunque produciendo un ruido que los astronautas compararon al de una “lavadora”.
Paralelamente a estos esfuerzos, Steve Bowen y Shane Kimbrough llevaban a cabo la cuarta y última salida extravehicular de la misión. Su EVA comenzó a las 18:24 UTC y duró 6 horas y 7 minutos. Su principal tarea sería continuar realizando el mantenimiento y reparación de las articulaciones SARJ. En primer lugar, los astronautas se dirigieron a la SARJ de babor, donde aplicaron lubricante y tomaron fotografías del estado de sus mecanismos. Allí descubrieron que éstos están mostrando un cierto desgaste en algunos puntos, pero sin dificultar su funcionamiento. El engrase adicional actuaría como medida preventiva. Más tarde, Bowen regresó a la articulación de estribor, y allí instaló el último TBA que quedaba pendiente. Sus doce TBA, mecanismos que contienen los rodamientos del sistema, han sido pues cambiados en su totalidad.
Para completar la salida extravehicular, Bowen se acercó al laboratorio japonés Kibo, donde trabajó sobre la unidad de acoplamiento y reinstaló su cubierta térmica. Por último, instaló una cámara de video en el segmento P1 y una antena GPS sobre el Kibo, todo lo cual ayudará al futuro vehículo logístico japonés a acercarse a la estación para ser capturado por el brazo robótico Canadarm-2. La EVA concluyó a las 00:31 UTC del 25 de noviembre. (Foto: NASA TV)


lunes, 24 de noviembre de 2008

Informe ISS/STS-126

El día 21 de noviembre estaría dedicado a continuar la transferencia de suministros y a poner en marcha algunos de los equipos traídos a la estación por el transbordador Endeavour, así como a preparar la tercera salida extravehicular de la misión y a realizar otras tareas previstas.
Por ejemplo, Mike Fincke y Sandra Magnus probaron el sistema de anclaje del laboratorio japonés Kibo, el cual será utilizado el año que viene para conectar una plataforma científica externa. Magnus también participó en la instalación de un componente del sistema de soporte vital regenerativo. En concreto, el Total Organic Carbon Analyzer, que se emplearía para analizar las muestras procedentes del nuevo sistema de reciclaje de agua (WRS). Precisamente, este último empezó a dar problemas a los astronautas. Una vez colocado en su sitio, se efectuaron pruebas de funcionamiento, que acabaron de forma poco satisfactoria. Un segmento del WRS emplea un sistema de destilación por rotación, que separa el agua de la orina. Sin embargo, el motor de la centrifugadora mostró síntomas de no actuar correctamente. El fallo hizo detenerse a la unidad automáticamente.
Mientras se analizaba la anomalía en la Tierra, Chris Ferguson y Eric Boe utilizaron los motores auxiliares del Endeavour para aumentar ligeramente la altitud del complejo orbital. Esto facilitará el acoplamiento de la próxima nave de carga Progress.
Por su parte, Heidemarie Stephanyshyn-Piper y Steve Bowen prepararon sus herramientas y trajes para el tercer paseo espacial, y pasaron la “noche” en el módulo Quest, a presión inferior a la normal.
La tripulación al completo realizó asimismo una conferencia de prensa con los periodistas acreditados en la Tierra, dentro del módulo Harmony.
El sábado 22 de noviembre estaría dedicado a la citada tercera EVA, la cual se inició a las 18:01 UTC. La principal tarea de Piper y Bowen consistiría en continuar la limpieza de la articulación SARJ de estribor y la sustitución de más piezas TBA. Los astronautas abandonaron el módulo esclusa Quest y se dirigieron de inmediato a la zona de trabajo. Allí, se limpió y engrasó la zona prevista, y Piper cambió uno de los sistemas de rodamientos TBA. Una vez recubierta con el material aislante térmico, los astronautas continuaron su trabajo en otra zona de la articulación. En total, se cambiaron 5 TBA, dejando pendiente sólo uno para la siguiente salida extravehicular.
Después, Bowen y Piper regresaron al módulo Quest, finalizando su excursión a las 00:58 UTC del 23 de noviembre. En total, pasaron 6 horas y 57 minutos en el exterior.
Dentro de la estación, habían continuado los trabajos de transferencia de suministros, y también se habían examinado los problemas en el sistema de reciclaje de agua. Los ingenieros creyeron inicialmente que el motor de la centrifugadora reducía su velocidad debido a un sensor rozando con el dispositivo.
Durante el domingo, los astronautas tuvieron unas horas de tiempo libre, pero Fincke dedicó parte del tiempo a continuar observando el comportamiento de la unidad de recuperación de la orina. Las diversas pruebas mostraban una vibración, seguramente causada por una interferencia física, que aumentaba el consumo energético y provocaba su apagado automático. Tanto Fincke como Pettit desmontaron algunos de los componentes (unos amortiguadores para las vibraciones), y reactivaron la unidad. Esta funcionó durante más tiempo que antes, pero después volvió a pararse. Los ingenieros en la Tierra recopilaron toda la información y se dedicaron a encontrar una solución a la anomalía.
La NASA, mientras tanto, anunciaba a la prensa las futuras tripulaciones de larga duración que viajarían hacia la estación internacional hasta 2010. Debido al aumento de inquilinos, que será pronto de seis personas, se cambiará el sistema de numeración de las expediciones. Dicha nueva numeración se inaugurará en mayo de 2009, durante el despegue y acoplamiento de la próxima Soyuz. Dicha Soyuz marcará el inicio de las tripulaciones de seis astronautas, de modo que, a partir de entonces, las expediciones se acabarán cuando una Soyuz se desacople del complejo. Es decir, las numeraciones cambiarán cada dos o cuatro meses, cada vez que nuevos miembros lleguen o se vayan. Cada astronauta permanecerá unos seis meses en órbita, perteneciendo pues a dos expediciones consecutivas. Con la salida de una cápsula Soyuz, el mando de la estación será transferido a un miembro de la tripulación que se quede a bordo, empezando entonces la nueva expedición de larga duración. Entre las tripulaciones anunciadas por la NASA, hay que destacar que Frank De Winne se convertirá en comandante de la estación en octubre de 2009, la primera vez que un europeo ocupará este puesto. (Foto: NASA)


Glaciares Bajo el Suelo Marciano

La sonda Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA ha puesto de manifiesto la existencia de grandes glaciares de hielo de agua enterrados bajo el suelo marciano, cubiertos por detritus rocosos, en latitudes mucho más bajas de lo supuesto hasta ahora. La MRO dispone de un radar que atraviesa la superficie del planeta, el cual ha aportado a los científicos la información necesaria para levantar un mapa. Los resultados sugieren la presencia de glaciares enterrados a lo largo de muchas docenas de kilómetros, junto a los bordes de las montañas. Es posible que una capa de hielo cubriera las latitudes medias en una edad remota, y que los escombros de rocas, al cubrirlos, la protegieran hasta la fecha, evitando la evaporación. En la práctica, representa el reservorio de agua más grande en Marte lejos de los polos. Alguno de los glaciares observados tiene unos 800 metros de grosor y unas dimensiones tres veces más grandes que una gran ciudad como Los Angeles. En la Antártida existen reservorios de hielo parecidos, y guardan un registro de antiguos organismos, así como de la historia climática. (Foto: NASA/JPL)


viernes, 21 de noviembre de 2008

Informe ISS/STS-126

La segunda salida extravehicular de la misión, protagonizada por Heide Stefanyshyn-Piper y Shane Kimbrough, se completó también con éxito total. Los dos astronautas activaron la batería de sus trajes, dentro del módulo esclusa Quest, a las 17:58 UTC del 20 de noviembre, abriendo poco después la escotilla exterior.
Su primera tarea fue recolocar los dos pequeños vehículos CETA (Crew and Equipment Translation Aid), extrayéndolos de sus raíles y llevándolos al extremo opuesto. Los CETA se usan para trasladar equipos y a los propios astronautas a lo largo de la gran viga central de la estación. En febrero deberán instalarse los últimos paneles solares (a babor), y para ello será necesario tener vía libre para que el Mobile Transporter (otro vehículo mayor) pueda desplazarse hasta el extremo con ellos.
La siguiente operación consistió en lubricar el Latching End Effector (LEE), la “mano” del brazo robótico Canadarm-2, y también lubricar la articulación SARJ de estribor y limpiarla de restos metálicos. El roce inadecuado de sus mecanismos provocó meses atrás un daño profundo que terminó con la movilidad de este grupo de paneles solares. Finalmente, se reemplazaron otros cuatro de los 12 TBA (trundle bearing assemblies) disponibles, mecanismos equipados con rodamientos que permiten la rotación de la articulación SARJ.
Ya durante el final de la salida extravehicular, el control de Tierra ordenó el retorno de Kimbrough al interior del módulo Quest, con unos minutos de antelación, debido a la detección de niveles de CO2 algo más elevados de lo normal. Cuando Piper le siguió, la EVA finalizó definitivamente, 6 horas y 45 minutos después de haber comenzado.
El día, que sirvió asimismo para celebrar el 10º aniversario de la puesta en marcha de la construcción de la estación espacial internacional, con el lanzamiento del módulo Zarya, se completó con más transferencias de suministros y la instalación de equipos. (Foto: NASA)


La Dawn, en Ruta Hacia Marte

La sonda Dawn de la NASA, en camino hacia el asteroide Vesta, apagó como estaba previsto su motor iónico, el 20 de noviembre. En su actual trayectoria, se cruzará con Marte en febrero próximo, donde efectuará una asistencia gravitatoria. Los controladores no descartan reencender los motores en enero para ajustar un poco más la ruta. Tras la visita sobre Marte, se reactivarán de nuevo en junio de 2009, para llevar a la nave hasta Vesta. La sonda dispone de tres motores iónicos, cada uno de los cuales puede funcionar las 24 horas del día y gastar en ese periodo sólo 0,26 kg de combustible (xenón). A lo largo de cinco años, se calcula que la Dawn acumulará 50.000 horas de funcionamiento de dichos motores. En 2011, la nave llegará a Vesta. Una vez investigado, continuará su marcha hacia Ceres (2015). (Foto: NASA/JPL)


Ensayo del Motor de Aborto Para la Orion

La NASA y la empresa ATK han efectuado con éxito el primer ensayo del motor de aborto de la futura nave tripulada Orion. Funcionó el 20 de noviembre durante 5,5 segundos, demostrando que puede proporcionar el empuje para arrancar a la cápsula del cohete Ares-I en caso de emergencia, ya sea en la rampa de lanzamiento o durante los primeros 100 km de altitud. El experimento abre las puertas a otro (Pad Abort-1 Flight Test) que se efectuará en primavera, cuando el citado motor será unido a una maqueta a tamaño real de la cápsula Orion. (Foto: NASA)


Nuevo Libro Sobre Galileo

No es frecuente la publicación de libros de divulgación científica pensados para niños. Enmarcada en una colección de biografías de grandes personajes, “Yo... Galileo Galilei” será pues una muy bienvenida adición a nuestra biblioteca. Escrito por Albert Pla e ilustrado con los personalísimos dibujos de Pablo Prestifilippo, el libro nos presenta a este genio científico del Renacimiento, quien nos habla a través de sus páginas no solamente sobre su vida, sino también sobre algunos conceptos astronómicos que cambiaron el mundo. La obra, de 64 páginas, incluye un punto de libro y un desplegable, así como imágenes a todo color. Utilizando un lenguaje apropiado para los niños, nos enseñará cómo era la época y los condicionantes en los que se desarrolló la vida de Galileo, conoceremos su trabajo, su uso del telescopio, sus teorías y descubrimientos, y su lucha con la Iglesia Católica. En el libro, Galileo, uno de los padres del método científico, propone al lector algunos experimentos y bucear también en otras fuentes de información en Internet. La obra gustará tanto a los pequeños como a los mayores, y se convertirá sin duda en una magnífica herramienta para los educadores. La publicación es de Parramón Ediciones (ISBN: 978-84-342-3284-6). (Foto: Parramón E.)


jueves, 20 de noviembre de 2008

Informe ISS/STS-126

Completada la primera salida extravehicular de la misión, los astronautas de la estación espacial dedicaron el 19 de noviembre a continuar con el traslado de suministros y a la instalación de los nuevos equipos traídos por el módulo logístico Leonardo. Sandra Magnus y Greg Chamitoff, por ejemplo, llevaron dos cabinas individuales para dormir hasta el nodo Harmony, y las aseguraron en su posición. También situaron dentro del módulo Leonardo varios equipos que tendrían que regresar a la Tierra.
Por su parte, Don Pettit y Mike Fincke pasaron casi todo el día configurando los elementos del nuevo sistema de reciclaje de agua (WRS). Este se ocupará de tratar el agua residual generada a bordo y potabilizarla para el consumo humano. Los planes eran tener la unidad funcionando durante un par de días, en vigilancia, para después analizar la primera muestra de agua obtenida a partir de orina. Algunas muestras se llevarían a la Tierra para un análisis más profundo antes de autorizar su uso.
Heidemarie Stefanyshyn-Piper y Shane Kimbrough prepararon asimismo el segundo paseo espacial, poniendo a punto trajes y herramientas. Tendrían que pasar la noche encerrados en el interior del módulo Quest, a presión inferior a la normal (10,2 psi en vez de 14,7 psi). El procedimiento se emplea para purgar el nitrógeno de la sangre, que podría provocar daños durante la despresurización.
Hubo también una falsa alarma de incendio cuando un par de detectores de humo, en el módulo Zvezda, se dispararon de forma incorrecta.
Además, Heide Stefanyshyn-Piper y Steve Bowen participaron en una entrevista con varios medios de comunicación. Durante la misma relataron la actividad extravehicular que habían realizado y Piper lamentó la pérdida de la bolsa de herramientas. Bowen quiso compartir la culpa como responsable de una última revisión del estado de los cables de seguridad.
El Endeavour trajo a la estación un instrumento que no se pondrá en marcha de inmediato. Se trata del ENose, un sensor que los astronautas instalarán el 9 de diciembre y que es capaz de “oler” sustancias químicas peligrosas en el aire. Esto aumentará la seguridad de la tripulación, ya que podrá detectar amoníaco, mercurio, metanol y formaldehido, entre otras. Hasta ahora, se detectaban cuando los astronautas ya habían sido expuestos a ellas. El ENose funcionará de forma autónoma y continua y podrá detectarlas en cuanto las fugas se produzcan, aún en concentraciones bajas. Con un tamaño de una caja de zapatos, posee 32 sensores que pueden identificar y cuantificar varias sustancias orgánicas e inorgánicas, incluyendo disolventes, aerosoles, vapores y aquellas que pueden señalar el comienzo de fuegos eléctricos. Los sensores son películas de polímeros que cambian su conductividad eléctrica en respuesta a las diferentes sustancias. Su sensibilidad alcanza las 10.000 partes por millón. (Foto: NASA TV)


Zonas de Aterrizaje Para el Mars Science Laboratory

El Mars Science Laboratory, el próximo vehículo móvil de la NASA sobre la superficie de Marte, debería despegar en otoño de 2009, si el notable coste adicional en el que está incurriendo no provoca algún retraso. En todo caso, los científicos siguen trabajando en la selección de los posibles lugares para el aterrizaje. Gracias a los orbitadores que actualmente funcionan alrededor del Planeta Rojo, y a la tecnología avanzada del MSL, el abanico de posibilidades se había ampliado mucho. Los consejos de un numeroso grupo de expertos internacionales han permitido ahora reducir hasta cuatro los candidatos: Eberswalde, Gale, Holden y Mawrth. Todos ellos poseen características geológicas interesantes, relacionadas con la existencia pasada de agua. Recordemos que el MSL será un robot equipado con un instrumental mucho más completo que los de los actuales Spirit y Opportunity, y que su objetivo será estudiar el entorno y el suelo en busca de pistas que permitan discernir si fueron capaces de soportar la existencia de vida. También se buscará la existencia de biofirmas (señales de actividad microbiana primitiva). El MSL podrá aterrizar de forma muy precisa, y además, no dependerá de la energía solar para alimentar sus instrumentos, ya que estará equipado con un generador de radioisótopos (como ocurriera con los viejos Viking). Eso quiere decir que tendrá acceso a lugares que de otra forma serían imposibles. Su vida útil prevista será de 23 meses (un año marciano). El próximo verano se seleccionará la zona de aterrizaje definitiva. Los MER Spirit y Opportunity, que aterrizaron en 2004, necesitaron áreas seguras de 70 km de largo. Para el MSL bastarán zonas seguras de 20 km de diámetro. (Foto: NASA/JPL-Caltech)


miércoles, 19 de noviembre de 2008

Informe ISS/STS-126

Los astronautas Heidemarie Stefanyshyn-Piper y Steve Bowen efectuaron el 18 de noviembre el primer paseo espacial de la misión. Se trata de la EVA (actividad extravehicular) número 115 realizada en apoyo a la construcción de la estación espacial internacional.
La salida se inició a las 18:09 UTC y duraría seis horas y 52 minutos. Su primera tarea consistiría en retirar un tanque de nitrógeno vacío, unido hasta entonces a una plataforma de almacenamiento, y trasladarlo hasta la bodega de carga del Endeavour, para su envío a la Tierra. A la inversa, los astronautas llevaron hasta la plataforma de almacenamiento una pieza de recambio para el sistema de refrigeración de la estación. Heidemarie Stefanyshyn-Piper, unida al extremo del Canadarm-2, efectuó los movimientos sin dificultades, asistida por sus compañeros Pettit y Magnus desde el interior. A continuación, Bowen se encargó de retirar algunas mantas aislantes del mecanismo de acoplamiento del laboratorio japonés Kibo.
El siguiente paso, al cual se dedicaría la mayor parte de la EVA, sería trabajar en la articulación SARJ de uno de los dos grupos de paneles solares americanos. Las SARJ contienen unos mecanismos que permiten rotar en varios sentidos a dichos paneles, de manera que sigan el movimiento del Sol en el espacio. La labor de los astronautas sería limpiar y lubricar parte de la articulación, así como desmontar dos de los sistemas de rodamientos, que han sufrido daños.
Durante este trabajo, Stefanyshyn-Piper sufrió una importante contrariedad. Una de las pistolas de grasa que iba a utilizar padeció una fuga, ensuciando el interior de la bolsa de herramientas. La astronauta intentó limpiar el saco, sin percatarse de que éste no estaba sujeto por el habitual cable. Sin poderlo remediar, se separó excesivamente de ella y acabó perdiéndose en el espacio con todos sus contenidos. A partir de ese momento, los dos astronautas tuvieron que compartir una sola bolsa de herramientas, la de Bowen.
Completada la tarea de limpieza y engrase, se volvieron a colocar las correspondientes mantas térmicas de protección, dejando todo listo para la instalación de los recambios de los sistemas de rodamientos durante la siguiente salida extravehicular.
La EVA concluyó a las 01:01 UTC del 19 de noviembre, con el cierre de la escotilla del módulo Quest y la represurización del recinto.
Dentro de la estación, mientras tanto, el resto de la tripulación continuó con el traslado de suministros y equipos desde el módulo logístico Leonardo. En concreto, se movieron dos racks de reciclaje de agua y una de las nuevas cabinas individuales para dormir. (Foto: NASA TV)


Hacia una Internet Interplanetaria

La NASA está construyendo una internet interplanetaria experimental. Utilizando un programa denominado DTN (Disruption-Tolerant Networking), ingenieros del Jet Propulsion Laboratory transmitieron docenas de fotografías desde y hacia una sonda de la NASA situada actualmente a más de 30 millones de kilómetros de la Tierra. El protocolo DTN es distinto al habitual TCP/IP que se emplea en la red terrestre. Debido a las distancias y a los tiempos incurridos en las comunicaciones, el citado software tiene que tener en cuenta interrupciones, retrasos y otros problemas, por ejemplo, cuando una nave se oculta tras un planeta o cuando una tormenta solar perjudica la calidad de las transmisiones. Es decir, el DTN no presupone un contacto continuo entre los equipos que se comunican. Por el contrario, aunque un punto de destino desaparezca, los paquetes de información se conservan, almacenándose todo el tiempo que sea necesario. La NASA está experimentando con esta técnica, usando las antenas de la Red de Espacio Profundo para enviar datos hacia la sonda Epoxi, en ruta hacia el cometa Hartley 2. La Epoxi simula la labor de un nodo marciano en este internet interplanetario. Nueve nodos más son simulados en tierra. Durante el verano también se experimentará a bordo de la estación espacial internacional. Los ingenieros esperan que, usando la Internet Interplanetaria, sea más fácil gobernar las complejas misiones del futuro, en las que intervendrán naves de todo tipo (fijas, móviles y orbitando a los planetas). Al mismo tiempo, facilitará las comunicaciones con los astronautas sobre la Luna. (Foto: NASA/JPL)


martes, 18 de noviembre de 2008

Informe ISS/STS-126

El primer día completo de trabajos conjuntos estaría protagonizado por la conexión del módulo Leonardo a la estación espacial internacional. El gran cilindro italiano, cargado con 7 toneladas de suministros, fue extraído de la bodega del transbordador Endeavour mediante el brazo robótico del complejo orbital, el Canadarm-2, y unido al puerto inferior del nodo Harmony. Poco tiempo después, las escotillas eran abiertas y los astronautas podían comenzar la transferencia de la carga.
Mientras tanto, Magnus y Chamitoff avanzaban en la tarea de intercambio de responsabilidades. El segundo puso al día a la recién llegada sobre todo lo relacionado con el mantenimiento de la estación, los experimentos en marcha, etc.
En la Tierra, el examen de las imágenes enviadas por los ocupantes de la ISS permitió certificar que el Endeavour no tenía ningún problema en su sistema de protección térmica, por lo que no sería necesaria una revisión específica durante la misión. El tiempo reservado para ello el miércoles quedaría así liberado para otros trabajos.
Por la “noche”, Heide Stefanyshyn-Piper y Steve Bowen se introdujeron en el interior del módulo Quest, donde dormirían a menor presión, preparando sus cuerpos para la primera de las salidas extravehiculares. (Foto: NASA)

Shuttle

Avances en el Programa Ares

La NASA ha aprobado, tras la revisión crítica de diseño, la configuración del motor J-2X que empleará en las etapas superiores de los cohetes Ares-I y V. Ello permitirá iniciar su construcción y ensayos a gran escala a partir de 2010. El motor, cuyo antecesor, el J-2, se empleó en los cohetes lunares Saturn, utilizará turbobombas avanzadas, inyectores de combustible mejorados y una tobera más larga, lo que lo convertirá en uno de los más eficientes y seguros del mundo, una condición para su uso en el programa Constellation. Además de quemar el combustible de forma más eficiente, proporcionará un mayor empuje que su predecesor, desarrollado en los años 60 del siglo pasado.
Al mismo tiempo, ha llegado a Florida (10 de noviembre) otro componente más del cohete Ares I-X que se usará el año que viene para probar el funcionamiento del vehículo. Se trata de una parte de la primera etapa, el llamado faldón delantero, donde se encuentran los paracaídas que permitirán recuperar el enorme motor, y un espacio vacío para permitir que este último flote cuando alcance el océano. El simulador de la etapa superior ya se halla en Florida desde el 4 de noviembre, de modo que, poco a poco, van llegando las piezas necesarias para este esperado experimento de propulsión. El próximo componente en llegar será un quinto segmento simulado del motor sólido, y finalmente, en enero de 2009, los cuatro segmentos reales que impulsarán al vehículo. El lanzamiento está previsto actualmente para julio, pero podría retrasarse hasta octubre. (Foto: NASA)


lunes, 17 de noviembre de 2008

Informe ISS/STS-126

La meteorología no fue finalmente obstáculo para el lanzamiento del transbordador espacial Endeavour. El vehículo partió desde la rampa LC39A del Centro Espacial Kennedy a las 00:55 UTC del 15 de noviembre, bajo la oscuridad nocturna, que impidió ver con claridad el ascenso. La misión (STS-126/ULF-2) se inició a pesar de todo sin dificultades, y el Endeavour alcanzó su órbita preliminar elíptica unos 8 minutos después del despegue. Como ya es rutinario, el tanque externo fue liberado y los astronautas maniobraron su nave para poder fotografiarlo, documentando el estado de su sistema de protección térmica. Algo más de media hora después del lanzamiento, ajustaban su trayectoria con los motores de maniobra OMS.
Las siguientes horas estarían dedicadas a adoptar la configuración adecuada para el vuelo orbital. Con las compuertas de la bodega abiertas, el Endeavour tendría que ser revisado en busca de posibles daños por impactos de espuma aislante procedente del tanque externo. Toda la tripulación (el comandante Chris Ferguson, el piloto Eric Boe y los especialistas de misión Don Pettit, Steve Bowen, Heidemarie Stefanyshyn-Piper, Shane Kimbrough y Sandra Magnus) trabajaría en éstas y otras tareas, tras el período de sueño.
Se utilizó el brazo robótico Canadarm, unido a una extensión (Orbiter Boom Sensor System), para revisar con cuidado los bordes de las alas y otras zonas sensibles del aparato. Por otro lado, se instaló una cámara en el centro del sistema de acoplamiento y se extendió el anillo de unión, que se usarían durante la llegada a la estación espacial internacional. Los astronautas revisaron asimismo los trajes espaciales que utilizarán durante las cuatro salidas extravehiculares previstas.
La información obtenida durante la inspección de la nave fue enviada a la Tierra para su análisis por el personal especialista. De forma preliminar, se verificó que una pequeña manta térmica de la zona trasera del Endeavour podría haberse desprendido durante el lanzamiento. No se esperaba que ello supusiera ningún problema, pero los astronautas fotografiaron el área afectada para poder realizar estudios al respecto. A la sazón, la manta seguía en su lugar, de modo que el objeto detectado pudo ser un pedazo de hielo.
En la ISS, los tres miembros de la expedición de larga duración, que contemplaron el despegue de sus colegas mediante un enlace de video, charlaron largamente con el centro de control para preparar el procedimiento de acoplamiento previsto para el domingo. Durante la maniobra, tendrían que fotografiar al Endeavour desde todos los ángulos. Estaban previstas unas 300 fotos con cámaras de 800 y 400 mm, desde las ventanas del módulo Zvezda.
Como estaba planeado, el transbordador se acercó hasta unos 200 metros de distancia e inició un giro completo sobre sí mismo, permitiendo que los habitantes de la estación fotografiaran su escudo térmico. Completada la maniobra, continuaron el acercamiento, y éste culminó con una unión en la zona de acoplamiento PMA-2, junto al Nodo-2 (Harmony), a las 22:01 UTC del 16 de noviembre.
Transcurrieron dos horas y cuarto más para asegurar los anclajes, corregir una pequeña desalineación e igualar las presiones. Después, se abrieron las escotillas, y los inquilinos de la ISS, Mike Fincke, Yury Lonchakov y Gregory Chamitoff, recibieron con alegría a los recién llegados.
Se celebró una pequeña ceremonia de bienvenida televisada, y después Fincke dio a sus colegas el acostumbrado informe de seguridad. El próximo paso sería instalar en la cápsula Soyuz el asiento de Magnus, con lo que la astronauta pasaba a partir de entonces a formar parte de la Expedición número 18, sustituyendo a Chamitoff.
Otras tareas a realizar fueron la conexión eléctrica del Endeavour con el complejo orbital, para aprovechar la electricidad generada por sus paneles solares y así ahorrar energía, y el traslado mediante el brazo Canadarm-2 de la pértiga OBSS hasta el Canadarm-1, en caso de que sea necesaria.
El movimiento de suministros se inició inmediatamente, al menos los almacenados en la cabina del transbordador. El lunes se sacaría al módulo logístico Leonardo de la bodega para unirlo a la estación, permitiendo el acceso a sus contenidos. En su interior se hallan siete toneladas de carga, dividida en varios “racks” (dos habitáculos para tripulantes, una cocina, dos sistemas de reciclaje de agua, un módulo de experimentos y varios de suministros diversos). Todo ello permitirá, una vez instalado, duplicar en primavera el número de tripulantes de la estación.
Debe mencionarse adicionalmente que la nave de carga Progress M-65 fue separada de la ISS a las 16:17 UTC del 14 de noviembre, cargada de basura. Permanecerá unos días en vuelo libre (hasta el 7 de diciembre), realizando el experimento Plasma-Progress, hasta que reentre definitivamente en la atmósfera. Su salida permitirá el lanzamiento en breve de su sucesora, la Progress M-1M (401), que goza de algunas mejoras, incluyendo un nuevo ordenador digital y un sistema de telemetría avanzado (cuando demuestren su buen funcionamiento, éstos también serán instalados en las cápsulas tripuladas Soyuz). (Foto: NASA TV)