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martes, 11 de noviembre de 2008

Informe Phoenix

La NASA ha declarado finalizada la misión de la sonda marciana Phoenix. La última señal recibida del vehículo se transmitió el 2 de noviembre. Conforme a los cálculos, el Sol ya no ilumina suficientemente sus paneles solares, impidiendo que sus baterías se recarguen y permitan operar sus instrumentos y sistemas. Los controladores aún permanecerán a la escucha durante algunas semanas, por si la nave revive e intenta contactar de nuevo, pero esto es improbable, ya que las condiciones locales, lejos de mejorar, empeorarán paulatinamente. De hecho, desde el 27 de octubre, cuando una tormenta de arena oscureció el cielo, la Phoenix ha tenido crecientes problemas para recargar sus baterías. La secuencia habitual últimamente consistía en que la nave quedaba “dormida” durante la noche, y sólo se mantenía caliente gracias a ellas. En cuanto el Sol aparecía de nuevo en el horizonte, por la mañana, se recargaban, pero la recarga era cada vez más incompleta y la nave debía despertar cada día más tarde, conservando energía, hasta que ha dejado de hacerlo. Hay que tener en cuenta que, a diferencia de los robots Spirit y Opportunity, que se hallan en zonas ecuatoriales, la Phoenix se encuentra en el ártico marciano, donde las condiciones son mucho más duras. Ahora mismo, las baterías deben estar completamente agotadas y la energía que capturan durante el día no supera el umbral para operar los sistemas. Peor aún, cada vez hace más frío y la electrónica de a bordo sufre más. En abril, el Sol ya no saldrá por encima del horizonte, y esta situación se prolongará durante tres meses. Las temperaturas alcanzarán los mínimos previstos y es posible que la sonda se vea cubierta de hielo de CO2. El frío podría romper circuitos y estropear componentes. Será en octubre de 2009 cuando el Sol vuelva a estar suficiente tiempo sobre el horizonte para que todo vuelva a la normalidad. Por eso los controladores estarán escuchando por si la Phoenix “resucita”, pero esto es algo muy improbable debido a los daños que podrá haber sufrido durante el año precedente. Su misión, en todo caso, ha superado las expectativas. Ha trabajado mucho más tiempo del previsto, ha tomando 25.000 imágenes y se han hecho análisis del suelo marciano que aún están siendo estudiados. (Foto: NASA/JPL)