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miércoles, 29 de abril de 2009

Experimento en la Mars500

Los “tripulantes” de la misión Mars500 han superado su primer mes de encierro en las instalaciones de Moscú. Según sus propias noticias, el tiempo está pasando muy rápido, gracias al número de experimentos a realizar. Destacando aquellos de interés psicológico, los participantes están trabajando, por ejemplo, en cómo el color de la luz ambiental puede influir en su humor y rendimiento. Así, en un día soleado, nuestra estrella nos envía luz blanca compuesta por todos los colores del espectro visible. Pero cuando la iluminación es artificial, es poco habitual conseguir luz blanca. Las bombillas de filamento la entregan un tanto amarillenta, algunas luces de neón son verdosas, etc. Dado que en nuestra retina existe un sensor que es sensible a la luz azul (la vemos en el cielo, durante el día) y que sirve para reciclar nuestro reloj circadiano, es muy importante para los científicos definir correctamente la luz ambiental de un habitáculo, para asegurarse de que el reloj circadiano de los astronautas se desarrolla de forma normal, garantizando unas funciones corporales sanas. De lo contrario, la calidad del sueño se resiente, el humor varía, se reduce la capacidad de permanecer alerta o de aprender, etc. Por eso, en la misión Mars500, se está estudiando cómo mejoraría una exposición calculada a la luz azul el rendimiento de una tripulación que no tiene acceso a ver el cielo despejado de la Tierra. Un sensor está midiendo la luz del interior del módulo en el que se desarrolla la vida de los participantes, y posteriormente esta información se relacionará con su comportamiento psicológico, cuando se introduzca, en ocasiones, una luz azul en su interior. (Foto: ESA)