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miércoles, 19 de enero de 2011

Pruebas Térmicas Para el Mercury Magnetospheric Orbiter

Los técnicos de la Agencia Espacial Europea han sometido a unos de los orbitadores de la futura misión BepiColombo, el Mercury Magnetospheric Orbiter (MMO), a las condiciones de temperatura que deberá soportar durante su estancia en Mercurio. La sonda, fabricada por Japón, fue colocada en las instalaciones del Large Space Simulator, que como su nombre indica intenta simular las condiciones ambientales del espacio. La misión BepiColombo deberá soportar 10 veces más radiación solar que un satélite situado alrededor de la Tierra, de modo que es necesario demostrar que sus componentes pueden aguantar este entorno sin sufrir daños. De hecho, el LSS tuvo que ser adaptado para la tarea, ya que las condiciones en la órbita de Mercurio son mucho peores que cualquier otro entorno simulado hasta ahora. La cámara, que podía simular hasta dos constantes solares (una constante solar es la energía que se recibe cada segundo a través de un metro cuadrado de espacio a la distancia de la Tierra respecto al Sol), fue modificada para reproducir 10 constantes solares. Las lámparas que simulan la iluminación solar deben ahora funcionar a pleno rendimiento, y se han ajustado los espejos para enfocar el rayo de luz generado hacia el vehículo (se ha pasado de un rayo paralelo de 6 metros de diámetro a uno cónico de 2,7 metros). La MMO y su escudo térmico fabricado por la ESA soportaron temperaturas superiores a 350 grados Celsius, confirmando el éxito de la prueba. El citado escudo protegerá a la nave durante el viaje de seis años hacia el planeta. Una vez alrededor de este último, será un sistema de protección cerámico y de otros materiales el que se ocupará de mantener los sistemas de la BepiColombo lo bastante fríos. Mientras, la ESA prepara su vehículo para la misión, el Mercury Planetary Orbiter (MPO), que será colocado en una órbita elíptica de 400 por 1.500 km y que deberá soportar además el paso cercano sobre la superficie de Mercurio, tan caliente como una plancha de cocina. (Foto: ESA/JAXA)

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