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jueves, 21 de agosto de 2008

Informe Phoenix

La sonda marciana Phoenix sigue trabajando sobre la superficie del Planeta Rojo, analizando muestras de suelo y observando partículas de la superficie mediante un microscopio. El 9 de agosto, gracias al mecanismo vibratorio del que dispone, el vehículo consiguió hacer pasar suficiente cantidad de material al interior del instrumento TEGA. La muestra, procedente de un surco bautizado como Rosy Red, fue analizada durante los siguientes días. Había sido capturada el día 7 por el brazo robótico, y depositada sobre el horno número 5. Sin embargo, debido al escaso número de partículas que cayó a través de la rendija, fue necesario hacer vibrar la plataforma el día 8. Aunque cayó algo más de material al interior del horno, aún no fue suficiente, así que los científicos decidieron esperar un tiempo y reiniciar las vibraciones el sábado, alcanzándose el efecto esperado. Mientras tanto, el vehículo prosiguió con su tarea de medir la conductividad del suelo, y también usó su pala excavadora para ampliar las dimensiones de un surco “de exploración” llamado Neverland. Otro instrumento protagonista fue el microscopio de fuerza atómica instalado a bordo. Con él se examinó una partícula de polvo individual, consiguiéndose la primera fotografía. En ella se aprecia su aspecto redondeado, de aproximadamente un micrómetro de diámetro. Partículas de polvo rojizo como ésta cubren toda la superficie marciana. La imagen es en realidad una recreación, ya que se obtiene mediante una punta muy aguda situada al final de un muelle, que determina el aspecto tridimensional de la partícula tocando su superficie. Este tipo de microscopio puede detallar la forma de partículas de hasta 100 nanómetros, un poder de aumento 100 veces mejor que el microscopio óptico también presente a bordo. Mientras prosiguen los análisis de muestras, los controladores en tierra han ordenado a la Phoenix seguir excavando a su alrededor. El objetivo es buscar nuevos materiales para analizar, así como examinar la estructura del hielo y el propio suelo bajo la superficie. Se ha creado así un surco llamado Burn Alive 3, en el área Wonderland. De allí se capturará la próxima muestra (Burning Coals) para el TEGA. Otras zonas de estudio son aquellas en las que la superficie tiene un aspecto poligonal, como ocurre en el permafrost terrestre, debido a los periodos de contracción y expansión que sufre. El brazo robótico de la Phoenix tiene a su alcance tanto el centro de varios de estos polígonos, como el borde entre ellos. (Foto: NASA/JPL-Caltech/University of Arizona/University of Neuchatel/Imperial College London)