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lunes, 1 de septiembre de 2008

Informe ISS

La tripulación de la estación espacial internacional pasó los últimos días de agosto llenando de basura la nave de carga Progress-29P, próxima a su salida del complejo y a su destrucción en la atmósfera terrestre. Con la 30P casi lista para su lanzamiento el 10 de septiembre, su antecesora debe dejar libre el puerto de atraque para su llegada.
También el vehículo logístico europeo, el ATV Jules Verne, se prepara para abandonar la estación, maniobra prevista para el 5 de septiembre. La astronave, llena de material inservible, deberá realizar algunas maniobras de prueba en solitario antes de la reentrada atmosférica, pero la complejidad y duración de tales maniobras deberán revisarse ya que sus reservas de combustible para ello se vieron inesperadamente reducidas el 27 de agosto, cuando sus motores tuvieron que ser activados durante 5 minutos y 2 segundos para reducir un poco la altitud del complejo. La razón: el paso cercano de un fragmento de chatarra espacial rusa (relacionada con el Kosmos-2421). Estas maniobras son poco habituales, la última ocurrió en 2003, y es la primera que ha implicado una reducción de la altitud. La ISS ya se encontraba en su órbita más alta, y aumentarla más hubiera impedido la llegada de los próximos vehículos Soyuz y Space Shuttle. Por tanto, la estación giró 180 grados sobre sí misma, y, apuntando sus motores en la dirección del vuelo, frenó ligeramente su marcha (1 m/s) para perder altitud y ponerse fuera del alcance del fragmento orbital, que de otro modo hubiera pasado demasiado cerca.
Durante los últimos días se recibió otra noticia curiosa: uno de los ordenadores portátiles de la estación se encontraba afectado por un virus informático. Su presencia no ponía en peligro las operaciones, afortunadamente, pero pone de manifiesto la necesidad de un mayor control de calidad en los elementos que se envían al espacio.
Por su parte, el estadounidense Greg Chamitoff ha estado recogiendo muestras de refrigerante en los módulos japonés y europeo. Además, colaboró con Oleg Kononenko para probar el sistema de control manual de acoplamiento TORU, confirmando que estará listo en caso de que el Jules Verne tenga dificultades para desacoplarse con el sistema automático Kurs. (Foto: NASA)