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martes, 30 de septiembre de 2008

Informe Phoenix

La sonda Phoenix prosigue operando en lo que podrían ser sus últimas jornadas de trabajo la superficie de Marte. El 22 de septiembre, los científicos utilizaron el brazo robótico del vehículo para desplazar una roca del tamaño de una cinta de VHS, llamada Headless, y de este modo acceder al suelo bajo ella. La roca fue desplazada unos 40 cm. Con anterioridad, se usó el mismo brazo para incrementar las dimensiones de un surco adyacente, hasta unos 3 cm de profundidad, para permitir que la roca se deslizara hasta su interior, gracias a la pendiente de 3 grados. Los científicos tratarán ahora de estudiar el subsuelo y el hielo del lugar en el que descansaba Headless. Hay que tener en cuenta que el brazo robótico no fue diseñado para mover piedras de sitio.
Otro resultado interesante enviado por la Phoenix tiene que ver con la meteorología. Observando las nubes marcianas, el robot ha detectado nieve cayendo de ellas, si bien ésta se acaba vaporizando antes de alcanzar el suelo. Las nubes se hallan a unos 4 km de altitud. Los análisis químicos, mientras tanto, permiten asegurar la existencia de carbonato de calcio, lo que señala una pasada interacción entre diversos minerales y agua líquida. Una próxima tarea para los controladores será activar un micrófono, para intentar captar los sonidos de la superficie marciana. (Foto: NASA/JPL-Caltech/University of Arizona/Texas A&M University)