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lunes, 29 de septiembre de 2008

Informe Shenzhou-7

Con el exitoso retorno de la tercera misión tripulada china, con todos los objetivos previstos cumplidos, el país da un firme paso adelante hacia su meta de poner pronto a punto una estación espacial doméstica controlada por astronautas. La realización del primer paseo espacial chino, además, demuestra que la nación dispone de las herramientas necesarias y el capital humano para mayores empresas.
Los preparativos para la salida extravehicular fueron largos y lentos. Durante buena parte del 26 de septiembre, se montaron las piezas de los dos trajes espaciales y se comprobó metódicamente su funcionamiento. Finalmente, al día siguiente, Zhai Zhigang, con el traje chino Feitian, y Liu Boming, con el ruso Orlan-M, encerrados en el módulo orbital de la nave, iniciaron la despresurización del habitáculo y pusieron a punto los equipos para la excursión. Hacia las 08:30 UTC, la despresurización había finalizado y Zhai Zhigang intentó abrir la escotilla lateral exterior. Tuvo que emplearse a fondo pues una pequeña presión residual dificultó mucho la operación. Cuando finalmente la escotilla se abrió (08:38 UTC), el astronauta inició la salida, sacando en primer lugar la cabeza (08:43 UTC). Un minuto después se encontraba totalmente en el exterior, bien sujeto al vehículo mediante dos cables de seguridad. Toda la operación fue seguida por televisión en la Tierra, gracias a las cámaras instaladas en los extremos del vehículo, que permitieron ver las evoluciones de Zhai Zhigang. Este saludó a los espectadores y dio un pequeño discurso. Su compañero Liu Boming también asomó la cabeza (sin salir al exterior) y le entregó una bandera china que ondeó frente a la cámara. Después, Zhai Zhigang desmontó un experimento instalado en la superficie de la nave, donde unas muestras de lubricantes habían permanecido unos dos días en el vacío espacial, y lo entregó a Liu Boming. Con la única tarea científica completada, Zhai Zhigang retornó a la escotilla. A las 08:58 UTC había ya penetrado en el interior del módulo orbital, y un minuto después, de nuevo con esfuerzos, la escotilla quedaba cerrada. En un plazo de media hora la represurización permitiría a los astronautas despojarse de los trajes y celebrar el éxito de su trabajo, reuniéndose además con su compañero en el módulo de descenso.
A las 11:27 UTC, era liberado el microsatélite BanXing, el cual efectuará labores de inspección con su cámara en los próximos días. Durante su separación tomó sus primeras imágenes.
Las siguientes horas estarían dedicadas a descansar y a preparar el retorno a casa, que ocurriría el domingo 28 de septiembre. El proceso fue seguido en directo por televisión, y posteriormente se divulgaron las espectaculares imágenes de la separación de los diversos módulos de la Shenzhou-7, gracias a las mismas cámaras que se habían usado para documentar la salida extravehicular. El módulo orbital fue separado a las 08:48 UTC. Permanecerá en órbita durante algún tiempo, sin control, pero observado por el microsatélite BanXing durante unos diez días. A las 08:51 UTC, se iniciaba el encendido de retrofrenado de la cápsula, permitiendo el descenso hacia la atmósfera. Con el ángulo de reentrada ajustado y la velocidad reducida, a las 09:13 UTC se separaban el módulo de descenso y el de servicio. El primero pudo ser visto alejándose poco a poco hacia la atmósfera, a unos 150 km de altitud. El ingreso propiamente dicho se llevó a cabo de forma totalmente normal, y las imágenes mostraron también la apertura del paracaídas (09:24 UTC) y el lento descenso hacia la superficie. El aterrizaje ocurrió a las 09:38 UTC, en las coordenadas 43,27 grados Norte, 111,35 grados Este, en la Mongolia Interior. Los motores de amortiguación actuaron brevemente, y la cápsula, que quedó tumbada de costado, tras liberar el paracaídas para no ser arrastrada por el viento, finalizaba así su misión. Los helicópteros aterrizaron casi de inmediato a su alrededor. Se abrió la escotilla superior y el personal de rescate comprobó que la tripulación estaba bien. Esperando unos minutos para que se aclimataran a la gravedad, se les proporcionó agua y asistencia médica en caso de que fuera necesaria. Finalmente, los astronautas salieron uno a uno, saludando felices a las fuerzas de rescate y a las cámaras. Sentados en sillas frente a su nave, dieron sus primeras declaraciones, y luego fueron trasladados a los helicópteros. Las próximas horas estarían dedicadas a las revisiones médicas, al encuentro con sus familias y a las celebraciones, que incluyeron festivales y cabalgatas con los astronautas. (Foto: CMSE)