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miércoles, 29 de octubre de 2008

Informe Phoenix

Los controladores de la misión marciana Phoenix tratarán de prolongar en lo posible el funcionamiento activo de la sonda, mediante la paulatina desconexión de instrumentos y sistemas de calefacción. Cada día que pasa es menor el tiempo de generación eléctrica, ya que el Sol permanece menos horas sobre el horizonte, incrementándose por otro lado las necesidades eléctricas debido al uso de los calentadores, que se emplean para mantener a algunos equipos críticos en las temperaturas mínimas para su supervivencia. Muy pronto, la Phoenix necesitará más energía de la que genera, así que si se desea prolongar su vida útil, no existe otro remedio que intervenir. El primer paso ha consistido, el 28 de octubre, en apagar uno de los calentadores, de los cuatro previstos. La operación seguramente ocasionará la desactivación paulatina de algunos instrumentos científicos, pero se ahorrará energía para ser utilizada en la cámara y los equipos meteorológicos hasta el último momento. El primer calentador desactivado es el que calienta el brazo robótico, su cámara y el instrumento analizador TEGA. Ello ahorrará 250 vatios-hora por día. Ya sin uso, el brazo robótico ha sido “aparcado”, dado que no podrá obtener ninguna muestra más. Situado en contacto con el suelo, su sonda térmica y de conductividad seguirá enviando información durante algunas semanas. Cuando los niveles energéticos alcancen otro punto bajo, se desactivará otro calentador (el que mantiene la unidad de iniciación pirotécnica), y posteriormente un tercero (el que calienta la cámara principal y los instrumentos meteorológicos). Pero el calor de la electrónica de estos últimos será suficiente para mantenerlos en funcionamiento algún tiempo más. Los ingenieros podrían apagar finalmente un cuarto calentador, usado para cuidar de la propia nave y las baterías. Sólo quedará un quinto disponible, y la sonda restará a merced de las inclemencias ambientales marcianas. Por otro lado, los controladores están preparando la próxima conjunción solar, prevista entre los días 28 de noviembre y 13 de diciembre, periodo durante el cual el Sol estará entre Marte y la Tierra, impidiendo las comunicaciones directas. Las comunicaciones se efectuarán entonces a través de los orbitadores Mars Odyssey y MRO. (Foto: NASA/JPL-Caltech/University of Arizona/Max Planck Institute)