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martes, 16 de diciembre de 2008

Encelado, Visto de Cerca

Las imágenes del reciente sobrevuelo de la sonda Cassini cerca de la luna Encelado de Saturno demuestran que su superficie helada sufre cambios, en particular su polo sur. Se sabe que desde esta zona se emiten chorros de vapor de agua y partículas de hielo, procedentes de “chimeneas” relacionadas con grietas en el suelo helado. La tectónica interna del satélite alimenta el proceso. La corteza de hielo se mueve, pero a diferencia de lo que ocurre en la Tierra, estos movimientos se producen en casi todas direcciones, de forma asimétrica, algo que los científicos aún no comprenden del todo. Las aberturas que se crean en la superficie, por las que surgen los chorros helados, se cerrarían constantemente, provocando la apertura de otras chimeneas. Ello cambia el patrón de emisiones de un mes para otro. Las partículas emitidas se precipitan en algunos casos de nuevo al suelo, creando una alfombra de nieve sobre las fracturas. Parte de estas partículas de hielo y del vapor de agua alcanzan el espacio y se incorporan a los anillos de Saturno, afectando también a su magnetosfera. Los astrónomos piensan que el interior de Encelado podría contener agua líquida, y por tanto, con los compuestos orgánicos detectados y un exceso de calor presentes, ser un ambiente habitable para determinada forma de vida. La Cassini volverá a sobrevolar el satélite en noviembre de 2009. (Foto: NASA/JPL/Space Science Institute)