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viernes, 7 de agosto de 2009

El Kepler Muestra Su Habilidad

El observatorio Kepler de la NASA ha empezado a mostrar sus capacidades científicas de primer orden. Dirigido hacia un sistema extrasolar en el que se conocía la existencia de un planeta de tipo joviano, el Kepler ha conseguido detectar su atmósfera y obtener algunos datos sobre ella. Aunque el vehículo aún se encuentra calibrando sus instrumentos, los científicos están aprovechando las pruebas para estudiar objetivos reales. El análisis de la atmósfera del citado planeta (HAT-P-7) demuestra además que efectivamente será capaz de localizar mundos rocosos parecidos a la Tierra. HAT-P-7 transita periódicamente por delante de una estrella situada a unos 1.000 años-luz de distancia. Gira alrededor de ella en apenas 2,2 días, y se halla 26 veces más cerca que la Tierra respecto al Sol. Su masa es un poco mayor que nuestro Júpiter. Su cercanía a la estrella hace que su atmósfera brille mucho debido a las altas temperaturas que soporta. Midiendo la disminución de la luz que nos llega de la estrella durante el tránsito del planeta frente a ella, el Kepler ha sido lo bastante sensible como para detectar ligeras variaciones que son debidas a las fases de HAT-P-7, fenómeno parecido a las fases de la Luna, y que se refieren a una combinación de la luz emitida y reflejada por el planeta. El análisis de estas variaciones nos indica que la atmósfera sufre una temperatura diurna de 4.310 grados F, y que poco de ese calor es distribuido al lado nocturno. Los tiempos también indican que evoluciona en una órbita circular. Las diferencias de luz detectadas son pequeñas, pero incluso así, son una vez y media mayores que la luz que se espera disminuya cuando un planeta rocoso como la Tierra pase por delante de su estrella. (Foto: NASA)