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lunes, 25 de enero de 2010

Cuenta Atrás Simulada

Los astronautas del Endeavour (STS-130) regresaron a Houston después de llevar a cabo con éxito la tradicional sesión de simulación de la cuenta atrás para el lanzamiento. El día 20 de enero hicieron pruebas con los trajes y al día siguiente subieron al transbordador para reproducir con total precisión todos los pasos previos al despegue. Por la tarde trabajaron con material que utilizarán durante el vuelo, y el día 22 abandonaron ya el centro espacial Kennedy para regresar a Houston, donde continuarían su entrenamiento a la espera de volver a Florida para el momento definitivo del lanzamiento. Mientras, en la rampa de salida del Endeavour, los técnicos examinaron en profundidad la superficie del vehículo, para comprobar que no hubiera daños producidos por las condiciones meteorológicas tan frías de los últimos días. La NASA programó para el 27 de enero la reunión FRR que dará la definitiva luz verde al despegue. Será entonces cuando se anuncie la hora exacta de la partida hacia la estación espacial internacional, el 7 de febrero. Mientras tanto, en el complejo orbital, los astronautas han tenido la oportunidad de probar diversas mejoras en el software de sus sistemas informáticos. Los expedicionarios tienen ahora acceso personal a Internet y a la WWW gracias a una conexión inalámbrica. T.J. Creamer usó por primera vez el sistema y actualizó su cuenta de Twiter. Con anterioridad, estas actividades se enviaban por correo electrónico a la Tierra y el personal de soporte se encargaba de los detalles. La NASA espera que este acceso a Internet mejore la calidad de vida de los astronautas y les ayudará a mantenerse en contacto con amigos y familiares, disminuyendo su sensación de aislamiento. En otro orden de cosas, los controladores rusos activaron durante unos minutos los motores del módulo Zvezda para elevar la altitud de la estación espacial. Fue un encendido de prueba, ya que tiempo atrás, otros parecidos sometían a la estructura a vibraciones excesivas debido a su creciente tamaño y configuración. Recientes estudios sugieren que el complejo ha adoptado ahora una configuración mejor que la previa, y que las vibraciones no deberían ocurrir, al menos en la misma medida. (Foto: NASA/Kim Shiflett)