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lunes, 17 de noviembre de 2008

Informe ISS/STS-126

La meteorología no fue finalmente obstáculo para el lanzamiento del transbordador espacial Endeavour. El vehículo partió desde la rampa LC39A del Centro Espacial Kennedy a las 00:55 UTC del 15 de noviembre, bajo la oscuridad nocturna, que impidió ver con claridad el ascenso. La misión (STS-126/ULF-2) se inició a pesar de todo sin dificultades, y el Endeavour alcanzó su órbita preliminar elíptica unos 8 minutos después del despegue. Como ya es rutinario, el tanque externo fue liberado y los astronautas maniobraron su nave para poder fotografiarlo, documentando el estado de su sistema de protección térmica. Algo más de media hora después del lanzamiento, ajustaban su trayectoria con los motores de maniobra OMS.
Las siguientes horas estarían dedicadas a adoptar la configuración adecuada para el vuelo orbital. Con las compuertas de la bodega abiertas, el Endeavour tendría que ser revisado en busca de posibles daños por impactos de espuma aislante procedente del tanque externo. Toda la tripulación (el comandante Chris Ferguson, el piloto Eric Boe y los especialistas de misión Don Pettit, Steve Bowen, Heidemarie Stefanyshyn-Piper, Shane Kimbrough y Sandra Magnus) trabajaría en éstas y otras tareas, tras el período de sueño.
Se utilizó el brazo robótico Canadarm, unido a una extensión (Orbiter Boom Sensor System), para revisar con cuidado los bordes de las alas y otras zonas sensibles del aparato. Por otro lado, se instaló una cámara en el centro del sistema de acoplamiento y se extendió el anillo de unión, que se usarían durante la llegada a la estación espacial internacional. Los astronautas revisaron asimismo los trajes espaciales que utilizarán durante las cuatro salidas extravehiculares previstas.
La información obtenida durante la inspección de la nave fue enviada a la Tierra para su análisis por el personal especialista. De forma preliminar, se verificó que una pequeña manta térmica de la zona trasera del Endeavour podría haberse desprendido durante el lanzamiento. No se esperaba que ello supusiera ningún problema, pero los astronautas fotografiaron el área afectada para poder realizar estudios al respecto. A la sazón, la manta seguía en su lugar, de modo que el objeto detectado pudo ser un pedazo de hielo.
En la ISS, los tres miembros de la expedición de larga duración, que contemplaron el despegue de sus colegas mediante un enlace de video, charlaron largamente con el centro de control para preparar el procedimiento de acoplamiento previsto para el domingo. Durante la maniobra, tendrían que fotografiar al Endeavour desde todos los ángulos. Estaban previstas unas 300 fotos con cámaras de 800 y 400 mm, desde las ventanas del módulo Zvezda.
Como estaba planeado, el transbordador se acercó hasta unos 200 metros de distancia e inició un giro completo sobre sí mismo, permitiendo que los habitantes de la estación fotografiaran su escudo térmico. Completada la maniobra, continuaron el acercamiento, y éste culminó con una unión en la zona de acoplamiento PMA-2, junto al Nodo-2 (Harmony), a las 22:01 UTC del 16 de noviembre.
Transcurrieron dos horas y cuarto más para asegurar los anclajes, corregir una pequeña desalineación e igualar las presiones. Después, se abrieron las escotillas, y los inquilinos de la ISS, Mike Fincke, Yury Lonchakov y Gregory Chamitoff, recibieron con alegría a los recién llegados.
Se celebró una pequeña ceremonia de bienvenida televisada, y después Fincke dio a sus colegas el acostumbrado informe de seguridad. El próximo paso sería instalar en la cápsula Soyuz el asiento de Magnus, con lo que la astronauta pasaba a partir de entonces a formar parte de la Expedición número 18, sustituyendo a Chamitoff.
Otras tareas a realizar fueron la conexión eléctrica del Endeavour con el complejo orbital, para aprovechar la electricidad generada por sus paneles solares y así ahorrar energía, y el traslado mediante el brazo Canadarm-2 de la pértiga OBSS hasta el Canadarm-1, en caso de que sea necesaria.
El movimiento de suministros se inició inmediatamente, al menos los almacenados en la cabina del transbordador. El lunes se sacaría al módulo logístico Leonardo de la bodega para unirlo a la estación, permitiendo el acceso a sus contenidos. En su interior se hallan siete toneladas de carga, dividida en varios “racks” (dos habitáculos para tripulantes, una cocina, dos sistemas de reciclaje de agua, un módulo de experimentos y varios de suministros diversos). Todo ello permitirá, una vez instalado, duplicar en primavera el número de tripulantes de la estación.
Debe mencionarse adicionalmente que la nave de carga Progress M-65 fue separada de la ISS a las 16:17 UTC del 14 de noviembre, cargada de basura. Permanecerá unos días en vuelo libre (hasta el 7 de diciembre), realizando el experimento Plasma-Progress, hasta que reentre definitivamente en la atmósfera. Su salida permitirá el lanzamiento en breve de su sucesora, la Progress M-1M (401), que goza de algunas mejoras, incluyendo un nuevo ordenador digital y un sistema de telemetría avanzado (cuando demuestren su buen funcionamiento, éstos también serán instalados en las cápsulas tripuladas Soyuz). (Foto: NASA TV)