notesp

martes, 25 de mayo de 2010

La Phoenix Descansa Definitivamente

La NASA ha abandonado definitivamente los intentos de contactar con la sonda marciana Phoenix, una vez superado el invierno local. El vehículo no fue diseñado para soportar la aparición de los hielos, que cubrieron a la nave y se depositaron sobre sus paneles solares. Una vez retirados éstos, una imagen tomada desde el Mars Reconnaissance Orbiter sugiere que al menos uno de estos últimos se rompió por el peso. Otros daños estructurales habrían acabado con las esperanzas de volver a tener a la Phoenix en funcionamiento en la superficie de Marte. La agencia había ordenado a la sonda Mars Odyssey permanecer a la escucha durante repetidos sobrevuelos. Ni en esta ocasión (61 oportunidades) ni en las anteriores (un total de 150 repartidas en tres campañas de escuchas), se oyó ninguna señal procedente de la Phoenix. La sonda aterrizó el 25 de mayo de 2008 y permaneció cinco meses estudiando sus alrededores, dos más de lo previsto. Llegado el invierno, sin suficiente luz solar y con el crecimiento de los hielos de CO2, el vehículo tuvo que dejar de operar. Con el retorno del buen tiempo, existía la posibilidad de que la Phoenix reviviera, pero sólo si no hubiera sufrido daños. Las pistas enviadas por la cámara HiRISE de la MRO indican lo contrario. Las sombras arrojadas por su estructura son distintas a las de cuando estaba operativa, lo que sugiere que sus paneles solares están rotos. Además, su superficie podría estar cubierta de polvo. (Foto: NASA/JPL-Caltech/University of Arizona)

Phoenix