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viernes, 7 de mayo de 2010

Primera Prueba en Vuelo de Aborto de Misión Para la Cápsula Orion

La NASA sigue llevando a cabo algunos de los ensayos que tenía programados relacionados con el cancelado programa Constellation. El plan de Obama está encontrando una notable oposición y la agencia aún no tiene la autorización del Congreso para cerrarlo definitivamente. Y dado que ahora parece que la cápsula Orion podría acabar siendo construida como vehículo en dirección a la estación espacial internacional, algunas de las pruebas resultan oportunas, como la llevada a cabo el 6 de mayo y que consistió en un ensayo general del sistema de aborto en vuelo. En esta ocasión, el citado sistema se ensayó desde el suelo, y consistió en el encendido de los motores de la torre de emergencia, que alejaron a una cápsula simulada para ponerla a salvo de un supuesto accidente durante el despegue. El procedimiento se desarrolló de forma totalmente normal, y la Orion, una vez separada de la torreta y su escudo, abrió sus paracaídas y aterrizó de forma segura a menos de 2 km de distancia del punto de despegue. El experimento, llamado Pad Abort 1, se inició a las 13:00 UTC, desde el White Sands Missile Range, en New Mexico, y duró 135 segundos en total. La nave alcanzó 1,2 km de altitud y envió telemetría sobre su comportamiento y el del sistema de emergencia. Dicho sistema podría aplicarse en el futuro en la propia Orion, o en otros vehículos tripulados, gubernamentales o privados. Su funcionamiento es a la vez sencillo y complicado. Una vez enviada la señal de aborto, la torre activa un motor sólido muy potente, capaz de arrancar la cápsula de la zona de peligro. Funciona durante seis segundos, pero con su máximo empuje centrado en los primeros 2,5 segundos. En apenas 3 segundos, la nave alcanza una velocidad de 700 km/h, y después, sigue acelerando hasta los 860 km/h. Un motor adicional de desplazamiento se activa tras la ignición principal para mover la cápsula lateralmente. Consta de 8 toberas y su empuje es variable para permitir una orientación controlada durante el ascenso y después del apagado del motor de aborto. Otro motor expulsa la torre después de su funcionamiento, permitiendo la apertura de los paracaídas, que posibilitan un aterrizaje seguro a 25 km/h. Los ingenieros se dedicarán ahora a examinar la telemetría y los componentes utilizados. (Foto: NASA)