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miércoles, 23 de julio de 2008

Informe Phoenix

Para poder coordinar varias observaciones que debían hacerse simultáneamente desde la superficie de Marte y desde la órbita, la sonda Phoenix trabajó por primera vez el 21 de julio durante todo el día, incluyendo la noche. Hasta ahora, muchos de los sistemas de la nave se apagaban durante las horas nocturnas. El lunes, sin embargo, se mantuvo “despierta”, de manera que pudo utilizar sin pausa su estación meteorológica, su cámara estereográfica y la sonda de conductividad. Dichos instrumentos permitieron vigilar los cambios que se producen en la baja atmósfera y la superficie. Mientras tanto, la sonda MRO observó la atmósfera y el suelo desde la órbita. La sonda de conductividad fue insertada en la superficie el domingo 20 de julio, y permaneció 24 horas midiendo el entorno. Los científicos quieren saber si parte del hielo sólido se convierte en vapor y pasa a la atmósfera durante el día. En total, la Phoenix permaneció 33 horas despierta de forma continuada, durante las cuales prosiguió también sus tareas de preparación para la obtención de una muestra de hielo. Su brazo robótico raspó el suelo (80 veces) y todo parecía a punto para trasladar una cierta cantidad de material hacia el analizador TEGA. (Foto: NASA/JPL-Caltech/University of Arizona/Texas A&M University)