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viernes, 1 de agosto de 2008

Informe Phoenix

La misión de la sonda Phoenix se extenderá durante al menos cinco semanas más, hasta el 30 de septiembre, gracias al buen estado de sus sistemas. Los síntomas de cortocircuito observados tiempo atrás en su plataforma, que hacían temer la no utilización de varios de los hornos instalados a bordo, han desaparecido. Por ello, y para aprovechar su disponibilidad, se recogerán más muestras que se llevarán a estos analizadores. La producción energética del vehículo sigue además siendo satisfactoria.
La más reciente muestra llevada al analizador TEGA ha tenido resultados inesperados. No era una muestra específicamente de hielo (la técnica para capturar y depositar partículas de hielo aún está siendo depurada), sino de tierra, pero parece que ésta contenía mezclado algo de hielo, en cantidad suficiente para que el aparato haya podido confirmar, por primera vez, que se trata en efecto de hielo de agua. La confirmación química es muy bienvenida porque libera de esta tarea a futuras misiones marcianas, que podrán centrarse en localizar rastros orgánicos. Marte tiene agua y los científicos quieren ahora saber si alguna vez fue un lugar apto para la vida.
La muestra analizada fue depositada el 27 de julio, tras dos días de estar expuesta al aire, lo que permitió que parte del agua se sublimara y la tierra dejara de estar tan pegajosa, facilitando su introducción en el horno. Siguiendo el protocolo, en cuanto fue calentada, se identificaron los gases de vapor de agua. Dichos gases aparecieron al alcanzar la temperatura de fusión del hielo (cero grados), un claro indicador de que era agua. Las interpretaciones fotográficas pues dan paso a la comprobación química. De momento, los científicos no han descubierto rastros orgánicos. En próximos días está previsto obtener muestras de tierra y hielo de otras zonas del entorno de la sonda.
Los investigadores han añadido que el láser de la Phoenix sigue observando la atmósfera y las nubes, y se ha presentado asimismo el panorama completo de los alrededores de la zona de aterrizaje. (Foto: NASA/JPL-Caltech/University Arizona/Texas A&M University)