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jueves, 9 de octubre de 2008

Informe Phoenix

El otoño se aproxima en las planicies norteñas de Marte, y la sonda Phoenix dispone cada vez de menos tiempo de iluminación solar. A pesar de todo, sus instrumentos siguen activos e investigando, y lo harán mientras sea posible. Durante las últimas dos semanas, su brazo robótico desplazó la pequeña roca Headless, de unos 40 cm de diámetro, y la fotografió. Después, se empleó la pala excavadora para recoger algo de material del suelo, justo allí donde había estado la roca, y la muestra se llevó hasta los microscopios óptico y de fuerza atómica para su observación. La muestra ha sido bautizada como “Captain Hessian” y está siendo analizada. Los científicos creen que podría contener una alta concentración de sales. En la Tierra, cuando el agua se evapora en el ártico y en entornos áridos, deja tras de sí sales que se pueden encontrar bajo o alrededor de las rocas. Por eso los investigadores han querido mirar bajo Headless. Más adelante está previsto excavar en el mismo sitio hasta localizar la placa de hielo dura, y averiguar así qué procesos la afectan. Mientras, el brazo robótico ha realizado un surco contiguo llamado “La Mancha” para comprobar lo profundo que pueda estar la placa de hielo. Durante las próximas semanas, sin embargo, la producción eléctrica seguirá disminuyendo y las temperaturas exteriores bajarán, dificultando las tareas del Phoenix, cuya misión, prevista para tres meses, ya ha alcanzado el quinto. A medio plazo, ante la creciente oscuridad, la sonda sólo podrá actuar como estación meteorológica, y finalmente, a finales de año, dejará completamente de trabajar. (Foto: NASA/JPL-Caltech/University of Arizona/Texas A&M University)