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lunes, 18 de mayo de 2009

Informe STS-125

La segunda salida al exterior del transbordador Atlantis sería más larga de lo previsto inicialmente. Debía durar 6 horas y media, pero problemas técnicos con una de las unidades RSU prolongaron la estancia. Todo empezó a las 12:47 UTC del 15 de mayo, con la despresurización de la esclusa del vehículo. Michael Good y Mike Massimino adoptaron sus posiciones frente al telescopio Hubble e iniciaron la delicada tarea de sustituir las tres RSU (Rate Sensing Units) por unidades nuevas. Cada una de ellas lleva dos giroscopios, y sirven para que el observatorio pueda orientarse con toda precisión hacia los objetivos astronómicos. La extracción de las unidades viejas no significó un gran problema, como tampoco la instalación de dos de sus reemplazos. Sin embargo, la tercera se negó a ser encajada en su lugar, debido a la escasa tolerancia disponible. Previsora, la NASA había incluido en la carga una cuarta RSU, que sí pudo ser colocada en su punto de destino. Por otro lado, los astronautas retiraron uno de los módulos de batería originales (el de la zona 2, diseñado para durar sólo 5 años) y colocaron en su lugar uno nuevo. Completadas estas tareas, el control de tierra certificó que todos los equipos habían superado la prueba. De regreso al interior del Atlantis, Massimino y Good represurizaron la esclusa a las 20:45 UTC. Con casi 8 horas, su EVA se había convertido en la octava más larga de la historia. Antes de terminar el día, Scott Altman y Megan McArthur usaron el brazo robótico de la nave para inspeccionar unas cuarenta losetas térmicas que quedaron pendientes días atrás. Los resultados fueron satisfactorios. La tercera salida extravehicular, por su parte, estaría protagonizada por John Grunsfeld y Drew Feustel, quienes deberían extraer el complejo óptico COSTAR e instalar en su lugar el instrumento COS (Cosmic Origins Spectrograph). Recordemos que el sistema COSTAR (Corrective Optics Space Telescope Axial Replacement) fue diseñado para corregir los problemas ópticos del observatorio por un error de diseño en el espejo principal. Dado que todos los instrumentos científicos del Hubble ya llevan dentro de ellos la óptica correctora, el COSTAR ha dejado de ser necesario, y su lugar puede usarse para otro aparato, tal y como fuera originalmente concebido el telescopio. Grunsfeld y Feustel abrieron la escotilla exterior a las 13:34 UTC del 16 de mayo, e iniciaron una EVA durante la cual no encontraron dificultades. Su primera tarea fue acceder al COSTAR y sacarlo del telescopio, para llevarlo a la bodega del Atlantis y anclarlo allí para el regreso a la Tierra. Su lugar está ahora probablemente en un museo, después de 16 años de actividad crucial, ya que ha permitido al Hubble alcanzar los éxitos por los que es conocido. A continuación, los dos astronautas insertaron el instrumento COS, que permitirá obtener imágenes en el ultravioleta cercano y lejano. Satisfechos con el trabajo realizado, pasaron a uno más difícil: la reparación de la cámara ACS (Advanced Camera for Surveys). La ACS dejó de funcionar en 2007, cuando su fuente de alimentación de reserva sufrió un cortocircuito. El sistema no había sido diseñado para su reparación durante un paseo espacial, de modo que los ingenieros prepararon herramientas especiales. Los astronautas retiraron 32 tornillos para retirar un panel, accedieron a su interior y reemplazaron cuatro circuitos impresos y la propia fuente de alimentación. Desde la Tierra se comprobó que todo funcionaba perfectamente, quedando pendiente la recalibración del instrumento para más adelante. El paseo finalizó con el cierre de la escotilla exterior a las 20:05 UTC. En total, había durado 6 horas y 36 minutos. La cuarta EVA resultó ser de nuevo todo un reto. Comenzó con la apertura a las 13:44 UTC del 17 de mayo de la escotilla externa, a través de la cual salieron Massimino y Good. Su objetivo sería reparar el instrumento STIS (Space Telescope Imaging Spectrograph), cuya fuente de alimentación dejó de funcionar en 2004. Si la retirada del gran número de tornillos (111) ya probó ser muy difícil, la presencia de un pasamanos cercano la hizo aún peor. Hubo que romper el citado pasamanos, ya que uno de sus tornillos se rompió a su vez, para poder dejar el paso libre. Después de eso, la reparación pudo llevarse a cabo sin mayores contratiempos, y el control de tierra confirmó que el STIS volvía a funcionar. Sin embargo, el Hubble se colocó a sí mismo en “modo seguro” durante los ensayos, debido a una temperatura excesivamente baja. Las pruebas se reanudarían más adelante. La segunda tarea prevista para la salida, la instalación de una manta térmica en el exterior de la zona 8 del telescopio (NOBL), tuvo que ser dejada para la última caminata espacial, debido al retraso acumulado durante la cuarta. En efecto, cuando Massimino y Good cerraron la escotilla, a las 21:39 UTC, habían completado, con 8 horas y 2 minutos, una de las EVA más largas de la historia. (Foto: NASA TV)