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jueves, 2 de julio de 2009

Informe STS-127

La prueba de llenado del tanque externo del transbordador Endeavour resultó ser un éxito. Los técnicos no hallaron ninguna fuga de hidrógeno, por lo que es de suponer que las reparaciones que se practicaron en el sistema de purga del combustible lograron el objetivo de resolver el problema que obligó a retrasar la misión. La prueba de llenado se efectuó el 1 de julio y duró tres horas. Durante ese tiempo, se observó con mucho detenimiento cualquier signo de escape de hidrógeno gaseoso, sin que se hallase ninguno. Se emplearon varios sensores para medir las concentraciones de hidrógeno, y éstos sólo detectaron las pequeñísimas cantidades que suelen ser habituales (12 partes por millón). Así pues, si análisis posteriores no lo impiden, la NASA dará luz verde al despegue del Endeavour en la próxima fecha disponible: el 11 de julio, con un inicio de la cuenta atrás el 8 de julio. Dado que está previsto el lanzamiento de una nave Progress hacia la estación espacial el 24 de julio, el Endeavour tendrá sólo un margen de cuatro días a partir del día 11 para proceder con el despegue, de lo contrario deberá esperar hasta el 27, acumulando otro retraso más. La siguiente misión (STS-128), debido a todos estos problemas, deberá también partir algo más tarde, el 18 de agosto. El Atlantis, que podría despegar el 12 de noviembre, podría verse pospuesto a su vez hasta principios de diciembre. Sin embargo, los técnicos tienen otras dificultades con este vehículo. Durante su último vuelo, una pequeña pieza que sirve para sujetar una luz de trabajo salió flotando por la cabina y acabó encajada entre una de las ventanas y la estructura de una consola frente a ella. Con el Atlantis ya en la Tierra, el diferencial de presión provocó la habitual contracción de la estructura de la cabina, y eso apretó aún más la pieza contra la ventana, dificultando su extracción. La operación se consiguió volviendo a presurizar la cabina y enfriando la zona afectada. Ahora los técnicos están revisando el estado de la ventana, porque si estuviese dañada, habría que cambiarla, y eso provocaría un retraso adicional que podría alcanzar los seis meses. (Foto: NASA TV)