notesp

jueves, 15 de junio de 2006

Cronología Astronáutica (7)

-1630: Aparece el libro "La Pyrotechnie", de Jean Appier, aunque éste firmó con el seudónimo Hanzelet Lorrain.

-1638: Francis Godwin publica una de las obras más famosas de la literatura del siglo XVII referidas al vuelo espacial. Su trabajo ("The Man in the Moone: or a Discourse of a Voyage Thither") relata la historia de Domingo Gonsales (a su vez el seudónimo del autor), un intrépido viajero español que vuela a la Luna suspendido de un artefacto tirado por un buen número de gansos. Gonsales viaja por medio mundo hasta que va a parar a la isla de Santa Helena. Allí, buscando huir del pequeño fragmento de tierra, da forma a su invento. Su primer vuelo de prueba, que debía desplazarlo a otro lugar de la isla, se complica: los gansos le llevan a una región desconocida situada entre nuestro planeta y la Luna. No contentos con ello, los animales le arrastrarán en doce días hasta la superficie de Selene, donde vivirá varias aventuras antes de poder regresar a casa. El interés de la historia de Godwin provocará que muchos otros escritores de la época le imiten e intenten describir viajes semejantes. (Foto derecha: Archivo del Autor)

-1638: El británico John Wilkins redacta una historia (no ficticia sino basada en hechos científicos) llamada "The Discovery of a World in the Moone: or, A Discourse Tending to Prove, that ‘tis probable there may be another habitable World in that Planet". Wilkins basa su discurso en cómo llegar al punto situado entre la Luna y la Tierra donde la influencia de esta última cesa. Newton aún tardaría medio siglo en pronunciarse sobre ello, así que Wilkins creía que dicho punto se encontraba a una altitud de 20 millas. Una vez superado, el cuerpo humano, ingrávido, podría viajar a la Luna sin esfuerzo (y por tanto, sin necesidad de comer). Una segunda edición del libro en 1640 incluye la necesidad de construir "carros volantes". La obra está tan llena de detalles científicos que será utilizada ampliamente como el punto de partida de las futuras generaciones de autores de ciencia-ficción. (Foto izquierda: Archivo del Autor)

-1648: John Wilkins escribe "Mathematical Magick". En su segunda parte ("Daedalus, or Mechanical Motions") relata los cuatro modos posibles para desplazarse por el aire. Si dejamos aparte la utilización de ángeles y otras criaturas, Wilkins menciona también la aplicación de alas artificiales sobre el cuerpo y, sobre todo, la conducción de un carro volador. (Foto derecha: Archivo del Autor)

-1649: Se edita "The Art of Gunnary", de Nathaneal Nye, que incluye detalles sobre cómo construir sofisticados cohetes de pólvora y su uso militar.

-1650: El experto artillero polaco Kazmierz Sieminowicz publica "Artis Magnae Artilleriae". En él se incluyen dibujos de cohetes de pólvora de varias etapas (varios cohetes unidos en racimos o uno debajo del otro), para lograr un mucho mayor alcance. La repercusión de este libro fue notable, de tal manera que fue traducido del latín al francés, inglés, alemán y holandés. (Foto izquierda: Archivo del Autor)

-1656: A. Kircher relata su viaje a las estrellas en "Iter Extaticum Kircherianum", pero su sistema de propulsión resultó ser bien sencillo: un sueño.

-1656: El famoso autor francés Savinien Cyrano de Bergerac (foto derecha: Archivo del Autor) escribió un par de historias cómicas en las que la conquista del espacio tuvo un papel destacado. La primera aparece en 1656 y se llama "Historie comique des Etats et Empires de la Lune". La segunda lo hará en 1662 con el título "Historie comique des Etats et Empires du Solei". Se trata de parodias de los viajes hacia otros mundos, aunque su autor, bien informado de los últimos avances científicos, las hace parecer mucho más creíbles y realistas. Su intención burlesca se asienta en métodos tecnológicos plausibles: aprovechando que el rocío se evapora por la acción del Sol, el viajero se ata varios contenedores llenos alrededor de la cintura y espera salir disparado hacia el espacio. Por desgracia, la atracción de la Tierra es demasiado grande y acaba en Canadá. Su próximo invento incluirá cohetes de pólvora, pero cuando éstos se agotan, la máquina vuelve a caer al suelo. Por suerte para Cyrano, a cierta altura, la Luna absorbe el tuétano de los huesos de los animales, así que se siente impulsado hasta el satélite, donde aterrizará sobre un árbol. Será una brisa suave quien le devolverá a la Tierra, en un día y medio de viaje. Su siguiente objetivo será el Sol. Construye para ello una caja cerrada con un cristal icosaedro en su cúspide. Cada cara actúa como una lente, y cuando el Sol impacta en ellas, calienta el interior de la caja, creando un vacío por la expansión del aire. A su vez, el aire exterior, que entra disparado por debajo para llenar el hueco pero se le deja salir por arriba, arrastra el vehículo de Cyrano, quien acaba por sobrepasar la Luna y otros cuerpos. Tras 22 meses de viaje, se posará en el Sol.

No hay comentarios: