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martes, 18 de mayo de 2010

Primera Salida Extravehicular de la Misión STS-132

Con la plataforma ICC-VLD esperándoles ya en el exterior, Garrett Reisman y Stephen Bowen iniciaron los preparativos para su excursión extravehicular, la primera de la misión STS-132. Después de pasar la noche dentro del módulo Quest, a presión inferior, salieron para desayunar, y después volvieron a él para colocarse los trajes espaciales y utilizar su esclusa. Así, el Quest fue despresurizado y los dos astronautas activaron las baterías de sus trajes (11:54 UTC del 17 de mayo), iniciando la salida al exterior de la estación. Dentro, Piers Sellers y Tracy Caldwell Dyson se encargarían de manipular el brazo robótico, que sería necesario para la primera tarea a realizar: instalar una antena de banda Ku (SGAnt) de reserva, para garantizar las comunicaciones con tierra. Reisman, situado en el extremo del Canadarm-2, desplazó el poste de casi tres metros de largo de la antena, situado en la ICC-VLD, y lo llevó hasta el segmento Z1. Con la ayuda de su compañero, el poste quedó asegurado. Después, Reisman volvió a la plataforma y soltó la antena parabólica, de dos metros de diámetro, para llevarla hasta el Z1, donde fue unida al resto de la estructura. Los dos elementos quedarán situados de esta forma, en caso de que sea necesario su uso en algún momento futuro. A continuación, y mientras Bowen recargaba el oxígeno de su traje, Reisman volvió a la plataforma de transporte, donde retiró los recambios para el sistema Dextre, el robot manipulador. Los llevó hasta el módulo Destiny, donde se hallaba el Dextre, y los instaló. Superadas las 6 horas de salida extravehicular, los dos astronautas aceptaron prolongar la EVA durante una hora más, para adelantar trabajo. Regresaron a la plataforma ICC-VLD y aflojaron los tornillos que aseguraban las seis baterías que deberían ser instaladas durante las siguientes excursiones. Reisman trabajó también en el Canadarm-2, donde retiró un reposapiés y un adaptador previamente unido a su extremo. Mientras se disponían a regresar al interior del módulo Quest, sus compañeros en el interior utilizaron el brazo robótico del Atlantis para agarrar el módulo ruso Rassvet, situado en su bodega, que sería desplazado al día siguiente. La EVA finalizó con un total de 7 horas y 25 minutos. (Foto: NASA)

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