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viernes, 2 de junio de 2006

Informe MER (Spirit)

Han transcurrido más de cinco meses desde nuestro último relato sobre las actividades de los robots móviles marcianos Spirit y Opportunity. Para ellos también ha transcurrido el tiempo, poniendo de manifiesto, en ocasiones, que la mecánica no dura para siempre.
Dejamos al Spirit a finales de diciembre de 2005 aproximándose a un objetivo llamado “Comanche”. La citada roca fue alcanzada en la jornada 697, tras lo cual se intentó estudiar una zona particular bautizada como “Horseback”. Como la herramienta de abrasión no alcanzó su objetivo, se redirigió el brazo robótico hasta otro adyacente, llamado “Palomino”, que sí pudo ser limpiado y observado con las cámaras y los espectrómetros.
Las festividades de Año Nuevo se celebraron bastante bien en el centro de control de la Tierra. Se programó al Spirit para trabajar durante tres días en tareas poco complejas, de modo que no se requiriera participación humana constante. Así, después de actuar en la roca “Comanche”, el vehículo se adentró en una duna de arena denominada “El Dorado”, donde excavó un poco para averiguar si el material depositado se originó local o globalmente. Los puntos estudiados fueron “Gallant Knight” y “Pilgrim”.
Tras esta parada, el Spirit se desplazó unos exitosos 198 metros hacia “Home Plate”, otro lejano objetivo, en este caso de aspecto circular. Su ordenador de a bordo detectó entonces que el motor de la rueda frontal izquierda se encallaba cuando giraba hacia la izquierda, pero dichos avisos desaparecieron sin provocar más problemas.
A partir de la jornada 715, el Spirit sólo podría avanzar cada dos días, debido a los pasos tardíos de la sonda orbital Mars Odyssey, que no podría recoger la información vital sobre el estado de salud del vehículo. Siguiendo su camino hacia “Home Plate”, el robot se detuvo para observar una sustancia blanquecina en polvo, bautizada como “Arad”. Sería objeto de análisis durante varios días, sugiriendo que se trata de una sustancia relacionada con la presencia pasada de agua en la superficie de Marte, dada la presencia de sales. Después se reanudó la marcha, no sin pasar algunas dificultades debido a un deslizamiento excesivo en el terreno arenoso de las colinas Columbia.
Detectando algunos problemas en los frenos dinámicos, los ingenieros decidieron ir con cuidado los siguientes días. A pesar de todo, se avanzó mucho hacia “Home Plate”, a donde se llegó a principios de febrero. Se trata de una estructura semicircular, dentro del cráter Gusev, que fue observada intensamente por los instrumentos del Spirit. En la zona, se examinó las rocas “Barnhill” y “Posey”, mientras los controladores de divertían poniendo nombres relacionados con el béisbol a diferentes objetivos próximos.
Para entonces, el invierno marciano se encontraba ya muy próximo y el Spirit debía completar sus investigaciones para buscar un lugar más adecuado. Cada día se reducía la cantidad de energía solar producida por sus paneles fotovoltaicos, debido al descenso de la posición del Sol sobre el horizonte. Buscando el sur y el este, el robot recorrió varios metros mientras se detenía periódicamente para efectuar observaciones. Su nueva dirección sería “McCool Hill”.
Nuevos problemas con su rueda frontal derecha y la reducción en la cantidad eléctrica disponible dificultó el tránsito del Spirit hacia la zona elegida para pasar el invierno, inclinada hacia el norte para facilitar la iluminación de los paneles solares. En la jornada 779, uno de los mecanismos de la citada rueda se encalló, obligando a hacer pruebas durante los siguientes días. Mientras, el vehículo debería moverse con sólo 5 ruedas tractoras. A finales de marzo, el avance era cada vez más dificultoso, sobre todo en pendientes. En el laboratorio se confirmó que el motor de la rueda se había comunicado y que no podría utilizarse en lo sucesivo.
Peor aún, en el camino hacia las laderas norteñas de “McCool Hill”, el Spirit encontró un área arenosa que sería imposible pasar. Los controladores decidieron entonces desviar su curso hacia una zona más próxima llamada “Low Ridge”. Llegada allí en la jornada 807, la máquina quedó situada en una posición que permitiría acumular suficiente energía para una hora diaria de actividad científica. Entre otras tareas, se iniciaría la obtención de un panorama de 360 grados para conocer los alrededores, trabajo que requeriría varias semanas debido a las limitaciones energéticas.
Sin moverse de la posición, el robot inició varios análisis del suelo (“Halley”, “Progress”) y de las rocas cercanas, usando sus herramientas para retirar capa tras capa y utilizar sobre ellas sus espectrómetros. Ocupó todo el mes de mayo en este tipo de trabajos. Con el cuentakilómetros parado en los 6.876 metros, el Spirit intentará pasar así lo mejor posible los duros días del invierno marciano. (Foto: JPL)

Mars Rovers

1 comentario:

Manuel Montes dijo...

Gracias por tus elogios, Sonata. Cuenta con el resumen de Opportunity. Lo dejé para otro momento porque se hacía demasiado largo, pero estoy en ello. Había pospuesto demasiado tiempo la crónica! :)