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miércoles, 20 de septiembre de 2006

Informe STS-115/ISS

En parte debido al mal tiempo reinante, la NASA ha decidido posponer el retorno del transbordador Atlantis hasta el jueves. La jornada suplementaria ha permitido además efectuar una nueva revisión de las losetas de protección térmica del vehículo.
El martes día 19, las tripulaciones del Atlantis, de la Soyuz TMA-9 y de la estación espacial, protagonizaron una comunicación a tres bandas. Un total de 12 astronautas pudieron charlar unos minutos hacia las 07:00 UTC.
Durante el día, los analistas en tierra, que revisan constantemente el video procedente del espacio, descubrieron un fragmento sin identificar avanzando en paralelo al transbordador. Suponiendo que se trata de alguna pieza desprendida del Atlantis, quizá debido a las vibraciones de los ensayos con el sistema de propulsión auxiliar y con el sistema hidráulico, durante los preparativos para el aterrizaje, la dirección del programa decidió que era necesario revisar otra vez el escudo térmico del vehículo, para asegurar que no se trata de una pieza vital. Eso, y el mal tiempo esperado en Florida, recomendaron retrasar el regreso 24 horas.
Tras despertar de su sueño el miércoles 20 de septiembre, los astronautas del Atlantis activaron el brazo robótico y empezaron con él la exploración centímetro a centímetro de los bordes de las alas, el morro y la parte inferior de la nave. Mientras dormían, se habían usado las cámaras de la bodega para explorar su interior. La tarea, que duraría varias horas, no puso de manifiesto nada en especial, aunque las imágenes serían inspeccionadas en detalle en tierra. Tras su estudio, se dio permiso a los astronautas para efectuar una nueva revisión, esta vez con el sistema OBSS unido al brazo robótico, para observar zonas a las que no llegaba este último en solitario. Por ahora, el aterrizaje estaba programado para las 10:22 UTC del 21 de septiembre, con un frenado orbital a las 09:14 UTC.
En la estación espacial, la nave de carga Progress-21P dejó su puerto de atraque a las 00:30 UTC del martes 19 de septiembre. Cargada con basura y artículos inservibles, fue enviada a su destrucción sobre el océano Pacífico a las 04:00 UTC.
El próximo acontecimiento sería la llegada de la cápsula Soyuz TMA-9. La nave, que traía a los sustitutos de Pavel Vinogradov y Jeff Williams, Michael López-Alegría y Mikhail Tyurin, así como a la turista Anousheh Ansari, se acopló automáticamente al complejo orbital a las 05:21 UTC del 20 de septiembre. Tras las acostumbradas comprobaciones de estanqueidad, se abrieron las escotillas entre ambos vehículos a las 10:34 UTC, momento en que ambas tripulaciones pudieron verse directamente por primera vez. El evento, seguido en tierra a través de la televisión, estuvo acompañado de breves parlamentos de los protagonistas, y de saludos procedentes del centro ruso de seguimiento. Durante los siguientes minutos, Williams empezó a conversar con López-Alegría en el módulo Destiny, sobre todo lo necesario para el traspaso de responsabilidades, mientras Vinogradov hacía lo mismo con Tyurin en el Zvezda. También se efectuaría un intercambio de asientos entre las Soyuz TMA-8 y 9, ya que Ansari volverá en la primera el 28 de septiembre, junto a los miembros de la expedición número 13, mientras que Reiter haría lo propio en la TMA-9 en caso de emergencia.
Sobre el problema con el generador de oxígeno Elektron, los astronautas habían dedicado algún tiempo a él antes de la llegada de sus nuevos compañeros, pero el trabajo se ha dejado para más adelante, hasta que se termine la transferencia de responsabilidades entre las dos expediciones. Mientras tanto, el oxígeno de la atmósfera lo proporcionan los tanques almacenados y los generadores de combustible sólido. (Fotos: NASA)

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