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jueves, 19 de junio de 2008

Informe Phoenix

La sonda Phoenix sufrió el 17 de junio una anomalía en su memoria flash, que ocasionó la pérdida de unos pocos datos científicos no importantes. Normalmente, el vehículo genera una pequeña cantidad de información relacionada con el mantenimiento de sus archivos informáticos, y dada su alta prioridad, ésta es almacenada en su memoria flash. Pero el pasado martes, este tipo de datos aumentó de forma anormal, lo que evitó que pudiera guardarse la información científica generada por los instrumentos. Cuando terminó el día y se apagó a la Phoenix para pasar la noche, dicha información se perdió. Correspondía principalmente a imágenes, que pueden ser tomadas de nuevo, excepto algunas que se hicieron antes de una excavación. Los ingenieros están ahora estudiando por qué ocurrió la anomalía, y están ajustando las prioridades de almacenamiento. Además, la mayor parte de los análisis científicos se transmiten de inmediato y no tienen que ser almacenados de un día para otro.
Mientras tanto, la Phoenix ha estado trabajando en una zona llamada “Wonderland”, de cuya superficie poligonal se extrajo una primera muestra de tierra. El brazo robótico creó un surco de prueba denominado “Snow White” el 17 de junio, de 2 cm de profundidad y 30 cm de largo, durante el cual no se alcanzó el material blanco duro, posiblemente hielo, visto anteriormente en otro de los surcos practicados hace días. Más adelante se excavará más profundamente.
Paralelamente, el sistema de hornos TEGA continúa analizando las muestras depositadas en su interior. Se han calentado a diferentes temperaturas sin que hasta ahora se hayan encontrado rastros de agua. (Foto: NASA/JPL-Caltech/University of Arizona/Texas A&M University/NASA Ames)