notesp

jueves, 5 de junio de 2008

Informe Phoenix

Después de volver a practicar la recogida de muestras, la NASA ha dado luz verde para llevar a cabo la operación “en serio”. Una vez más, los científicos observaron la presencia de un material brillante entre la tierra excavada, procedente de una capa situada justo debajo de la superficie. Y las discusiones continúan sobre si se trata de hielo o de sales, o quizá de otro material más exótico. A falta de hielo, las concentraciones de sal también serían indicadoras de la existencia pasada de condiciones húmedas. Para dilucidar este tema, las muestras deberán ser analizadas, y esto es lo que se hará en la próxima recogida, cuando la tierra sea depositada en el instrumento TEGA. La captura, sin embargo, depende del estado de la sonda Mars Odyssey, que entró recientemente en “modo seguro” por alguna anomalía, lo cual evitó enviar las órdenes correspondientes el pasado miércoles (sol 10). En su lugar, la Phoenix ejecutó una serie de comandos prealmacenados, que incluían continuar la toma de imágenes necesarias para un panorama de 360 grados. Por su parte, la radio de la sonda MRO parece volver a funcionar bien, así que si es necesario estará disponible para retransmitir las señales entre la Phoenix y la Tierra y viceversa. Mientras, la estación meteorológica de la Phoenix ha informado que los vientos marcianos siguen un claro patrón. Dichos vientos proceden del sur durante la mañana, a mediodía lo hacen desde el norte, y del oeste por la tarde, regresando a su orientación sureña al final del día. Esta información es importante para evitar la contaminación de las muestras durante las excavaciones. (Foto: NASA/JPL-Caltech/University of Arizona)