notesp

viernes, 16 de abril de 2010

Fracasa el Primer Vuelo del Cohete GSLV Mk. II

El debut de la etapa criogénica del lanzador indio GSLV construida en casa se saldó con un fracaso en el lanzamiento. El cohete GSLV Mk. II (D3) era una misión importante, porque debía demostrar en vuelo que el programa de más de 10 años emprendido por la agencia ISRO había sido un éxito. Hace más de una década, la India intentó comprar tecnología rusa de motores criogénicos, para su construcción de forma doméstica, pero los obstáculos políticos lo impidieron. En su lugar, compraron varios motores completos e iniciaron el desarrollo de un sistema similar propio. Los primeros GSLV llevaron el motor ruso a bordo (aunque no sin algunos problemas). El 15 de abril, el primer cohete de esta clase con el motor indio partía desde la base de Sriharikota. Todo fue normalmente durante el despegue, a las 10:57 UTC, pero en cuanto le llegó el turno a la etapa CUS12, empezaron los problemas. Tras la separación de la segunda etapa, el control de tierra detectó de inmediato que la superior y la carga habían empezado a girar sobre sí mismas de forma anómala. Todo indica que los pequeños motores auxiliares (verniers) que mantienen el control durante el ascenso no funcionaron correctamente, impartiendo un giro definitivo al cohete, pero aún no está claro si el motor criogénico ICE llegó a activarse. Tras seguir ascendiendo hasta unos 137 km de altitud, el vehículo volvió a caer, falto de energía, y se precipitó al océano. En la misión se perdió el GSAT-4, un satélite de comunicaciones geoestacionario (plataforma I-2000), equipado con sistemas de banda Ka, y que también debía servir para mejorar la calidad de la navegación por GPS en la región (sistema GAGAN). El satélite, que pesó 2.180 kg al despegue, debía llevar un instrumento científico israelí, pero fue retirado hace poco para ahorrar peso. El GSLV había volado cinco veces con anterioridad con motores criogénicos rusos, y aún existen dos de ellos en reserva. El GSLV, por tanto, aún podrá seguir volando durante un tiempo, pero los ingenieros deberán resolver pronto las dificultades de su nuevo motor si quieren evitar un retraso en las misiones previstas para este lanzador, incluyendo vuelos tripulados. (Foto: ISRO)